Visto y oido

Frontera no tiene médico y Menéndez debió ser atendido en el Hospital

Frontera de Rivera escribre uno de los capítulos más vergonzosos del mal llamado profesionalismo uruguayo. A los 20 minutos del primer tiempo, en un choque frontal con De Souza, el «mellizo» Menéndez sufrió un corte profundo en la ceja derecha. Frontera de Rivera no cuenta con los elementos mínimos para jugar en forma profesional. Sin médico para atender a sus futbolistas, el zaguero Menéndez debió ser atendido por la sanidad de Peñarol, ya que los jugadores llamaron desesperadamente al doctor Rienzi, quien le realizó las primeras curaciones para posteriormente ser trasladado en una ambulancia hacia el Hospital de Rivera. En el centro asistencial finalmente se le aplicaron ocho puntos de sutura para cerrar el profundo tajo. Cuando corrían 15 minutos del complemento, apareció el zaguero con un vendaje en la zona afectada. En el palco oficial consultamos a autoridades del fútbol sobre la situación de un equipo que se presenta en el fútbol profesional sin médico para atender al plantel; la respuesta fue contundente: «El año que viene esto no sucederá más; jugarán los que pueden y los demás volverán al régimen amateur».

Boris Acuña sancionado por reclamar lo que le corresponde

El clima previo al partido en el Paiva Olivera no era el mejor. Por un lado, se anunciaba que Segio Sosa, Lauro Piva y Boris Silva Acuña no serían tenidos en cuenta en el equipo titular por haber sido responsabilizados como portavoces del grupo que amenazó no presentarse a jugar con Peñarol si no se les abonaba uno de los ocho meses que se les adeudaba.

La información, que nos llenó de indignación por la medida adoptada por autoridades de un equipo que no cumple mínimamente sus obligaciones con los jugadores, se confirmó posteriormente a medias, en función que Lauro Piva ingresó como titular por Sandro Franco, quien se negó a jugar ante Peñarol, al tiempo que Boris Silva Acuña integró el banco de suplentes, e ingresó cuando restaban 20 minutos para el final del encuentro, y a Sergio Sosa se le dijo para jugar en Tercera División, pero el juvenil no aceptó. Vale recordar que Sosa en la fecha anterior, ante Nacional, estuvo en el banco de suplentes e ingresó en el transcurso del partido.

Sandro Franco, fiel a sus principios, no jugó

Sorpresa para todos los presentes en el Paiva Olivera fue el anuncio de Sandro Franco, que señaló que no iba a jugar el partido ante los carboneros. El arquero discrepó con sus compañeros, quienes no mantuvieron lo pactado en el sentido de no jugar si no se les abonaba por lo menos un mes de sueldo. Sabido es que el plantel recibió tan sólo 1.000 pesos por cabeza antes del compromiso, por lo cual Franco declaró: «Debía el teléfono, la luz y no tenía para comer; con los 1.000 pesos que recibimos evito que me corten la luz y el teléfono, pero no me alcanza para comer. No estoy con ánimo para jugar, no quiero cometer un hecho del cual posteriormente me pueda arrepentir; así que decidí no jugar. Discrepo con la medida del plantel de jugar el partido sin recibir lo que habíamos solicitado; soy respetuoso de lo que hicieron aunque no lo comparto».

Erardo Cóccaro dirigió la Tercera con pantalón corto

Los espectadores que ingresaban en la calurosa tarde riverense al Paiva Olivera observaban con sorpresa al entrenador de la Tercera División de los carboneros, quien se presentó a dirigir a sus futbolistas con pantalón corto. La nueva modalidad de los entrenadores es hacerlo con equipo deportivo, pero la actitud de Cóccaro llamó la atención, en función de «los cortos», quizás recordando su reciente pasado de futbolista.

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