El libro del Picaflor
—Picaflor, me chusmearon que lo vieron el martes de noche en el Club Banco Comercial. ¿No sabía que le tiraba tanto la trico?
–No diga pavadas. El Picaflor asistió al lanzamiento de la Lista 1 porque recibió la invitación del titular de la misma, el doctor Víctor Della Valle, y otros miembros de la misma. El Troquílido sólo va a los lugares que lo invitan y, como no tiene cola de paja, fue al Banco Comercial, puso la cara, se encontró con muchísima gente de fútbol, habló largo y tendido, se encontró con viejos dirigentes con quienes departió de esta caótica realidad que vive nuestro principal deporte.
—Cuente, cuente. Dicen que Della Valle cortó grueso a la hora de hablar del tradicional rival.
–Dijo que el enemigo de Nacional es Peñarol y ese es el rival que la institución debe atacar. Sere refería claro, en el terreno deportivo, en lo futbolístico.
—Al contador Damiani no le agradó nada que Della Valle haya catalogado a su club como el enemigo principal.
–Es cierto el contador Damiani se refirió ayer a este hecho y reconoció que lo habían sorprendido las palabras de Della Valle porque, para él, Peñarol y Nacional deben ser adversarios dentro de la cancha, y fuera de ellos, amigos, socios comunes para pelear por sus legítimos derechos, por ser los que sostienen este negocio cada vez más decadente en nuestro país…
—Bueno, bueno, volvamos a la fiesta del Banco Comercial que me interesa.
–La fiesta en sí fue espectacular, al mejor estilo del lanzamiento de las campañas políticas de los presidenciables en Estados Unidos. El Picaflor hizo un relevamiento prolijo y se encontró con mucha gente importante, como, por ejemplo, el actual secretario de Nacional, Walter Rafaelli que decían iba a apoyar la lista del economista Ache.
—¿Rafaelli apoya la fórmula Della Valle-Magurno?
–Sí, sí. Es más, durante su discurso el candidato a la presidencia dijo que todavían no habían renunciado para tratar de convencer a don Walter Rafaelli de que nos apoye ocupando una de las vicepresidencias en la lista. Más claro, echarle agua. Otras personalidades presentes que vio el Troquilido fue don Homero Bagnulo; los hijos de José Da Fonte; el Tito Scavino, que es un referente histórico dentro de Nacional; el doctor Gervasio Guillot, ministro de la Suprema Corte de Justicia; el doctor Julián Moreno; el contador Humberto Capote, que no figurará en la lista pero Della Valle ya anunció que lo postulará, si gana, al Consejo Ejecutivo de la AUF.
—Me comentaron también que usted estuvo conversando largo y tendido con el contador Capote.
–No le mintieron. En determinado momento, el doctor Della Valle vino a saludar al Troquílido y coincidió que el contador Capote estaba en el mismo lugar. Como dicen las crónicas sociales, la oportunidad fue propicia para que los tres departieran (Della Valle, Capote y El Picaflor) sobre la realidad del fútbol uruguayo y por supuesto de la Asociación Uruguaya de Fútbol.
—¿Capote estaba enterado que Figueredo lo tiene proscripto en la Asociación?
–No, no, de temas particulares y personales no se habló. Hubo sí un intercambio de opinión muy superficial de la realidad de la Asociación. Capote reconoció que el primero que le ofreció el cargo fue el propio Figueredo cuando el economista Ache anunció que se iba a reintegrar a la directiva de Nacional para iniciar su campaña proselitista y dijo que cuando las circunstancias así lo indicaran, está dispuesto a integrar el Ejecutivo de la AUF, en representación de Nacional…
—Y de Della Valle que ya lo postuló.
–De Nacional primero y de toda la Lista 1 que ya avaló su designación en el Ejecutivo de la AUF. Lo que sí le comentó El Picaflor a Capote fue que no se apurara a asumir como neutral porque si Juan Pedro Damiani confirma su decisión de alejarse de la AUF ante el fracaso de la negociación con Tenfield — que él mismo reconoció–, la vida de Figueredo en la calle Guayabo tiene los días contados.
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