Corbo se curó en salud
Corría junio del año pasado cuando se gestaba una solución para el cambio de autoridades en la Asociación Uruguaya de Fútbol.
El Poder Ejecutivo, a través del ministro doctor Héctor Lescano manifestaba que nuestro principal deporte necesitaba cambios a nivel dirigencial, con limpieza con cepillo de alambre incluida.
Había dos claros objetivos: destituir a Figueredo y atacar el poder de Tenfield SA en nuestro fútbol.
La destitución de Figueredo se obtuvo; el segundo fin quedó en el debe.
La composición heterogénea del Consejo Ejecutivo de la AUF está mostrando ya la hilacha, con apenas ocho meses de trabajo.
Recordemos que uno de los grandes artífices de la ingeniería que llevó al doctor Corbo a la Presidencia de la AUF fue el economista Ache, que se autoimpuso como representante tricolor en el nuevo órgano. No contaba con grandes beneplácitos para asumir dicho cargo en la Directiva tricolor anterior, ni en la actual.
El doctor Corbo parece no sentirse cómodo con las presiones que ejercen Ramos y Ache, y buscó apoyos a lo largo de estos días.
El contrato televisivo es la piedra en el zapato, pues si bien se obtuvieron mejoras en relación a lo allí pautado, algunos dentro y fuera de la AUF, algunos comprometidos con la otra propuesta (la de Costa Balear), y otros por críticos acérrimos a Casal, nomás, cuestionan lo actuado.
Los canales privados, los intereses creados y las versiones distorsionadas, buscan crear dudas de lo actuado por el nuevo Consejo Ejecutivo.
Los actuales neutrales, en el entendido de que había vicios, y mediante una transacción obtuvieron mejoras a lo ya pactado, y ello es un logro.
Romper con Tenfield implicaba asumir el pago de abultadas multas y la posibilidad de paralizar el fútbol con medidas judiciales de no innovar.
En este fútbol empobrecido es imposible pensar soluciones rupturistas si no existe paño para cortar.
Las posturas radicales cuestan plata, y ni Costa Balear ni los clubes pueden encarar esos montos.
Corbo buscó respaldos y legitimizar su actuación para que el día de mañana no le fueran a cobrar precios o endilgar manejos espurios, y a su manera los obtuvo. Falta ver cómo jugarán los clubes grandes y Danubio, Defensor Sporting y los restantes «clubes chicos grandes». *
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