El libro del picaflor
– Picaflor, ¿qué menú nos va a ofrecer hoy?
-Usted sabe que El Picaflor tiene muy buenos contactos. Algunos lo tienen informados a diario, como si les pasara lista, otros en cambio se contactan cuando tienen alguna información para difundir en esta columna que es de las más leída en materia de información deportiva en el país…
– No se agrande que le queda feo.
-La verdad no merece castigo y si alguien se siente lesionado que se embrome. Volviendo a la historia: un delegado de un club de Primera División se contactó con el plumífero para pasarle un dato que lo impactó cuando recibió en su club las actas del Consejo Ejecutivo.
– Cuente, cuente.
-El Consejo Ejecutivo, que preside el doctor José Luis Corbo, adoptó la decisión de remitirle a los clubes todas las actas de las sesiones del cuerpo que él preside. Quizás a usted este procedimiento le llame la atención, pero en la administración de Eugenio Figueredo, éste había dispuesto que las actas del Consejo Ejecutivo no se repartían. Se hacían cinco copias, una para cada integrante del cuerpo y los clubes que estuvieran interesados en conocer sus resoluciones, debían concurrir personalmente a la AUF, solicitar las mismas y leerlas delante de su secretaria personal, Virginia Vereterbide. Los clubes no estaban autorizados a fotocopiar las actas porque Figueredo no quería que la información que contenían las mismas se filtrara a la prensa, y mucho menos al pajarito (léase Troquílido). Desde que asumió el doctor Corbo la información se transparentó y los clubes están enterados de primera mano de todas las decisiones que adopta el Ejecutivo.
– Bueno, vaya al grano que la ansiedad me
carcome.
-El delegado que se contactó con el plumífero quedó impactado cuando se enteró, leyendo un acta del Ejecutivo, que un delegado titular de un club de Primera División había cobrado U$S 12.000 por concepto de honorarios profesionales a la Asociación.
-¿ Cómo?
-Según este delegado, informante del plumífero, «el delegado de Defensor Sporting, el escribano Jorge Franzini Batlle, el representante de la ética y los principios, el que pidió que había que echar a Figueredo de la CSF porque nos había traicionado, cobró por concepto de honorarios profesionales U$S 12.000, con IVA y aporte a la Caja Notarial, incluido. ¿Estabas enterado?», comentó el informante.
– ¿Y?
– El Picaflor le respondió que no estaba enterado del tema. Según este delegado los honorarios del escribano Jorge Franzini Batlle, que la AUF ya le pagó, fueron por su participación en la confección del acta notarial del fideicomiso que gestionó la AUF ante el Banco de la República Oriental del Uruguay. «Yo pensaba que el escribano Franzini, estaba en el fútbol para colaborar desinteresadamente. Hete aquí que leyendo el acta del Consejo Ejecutivo me entero que reclamó el pago de honorarios por su actuación profesional. Es la primera vez que un delegado, con título universitario, le cobra honorarios a la AUF», manifestó el colega del dirigente violeta.
En realidad el delegado que le pasó este dato al plumífero está mal informado porque el ex delegado de Deportivo Maldonado, el arquitecto José Perrazo, también le había cobrado U$S 44.000 a la AUF por concepto de honorarios por los planos y la dirección de la obra del Complejo Uruguay Celeste.
– Esta información que le pasaron, Troquílido, me huele a un cobro de factura.
-No tenga la menor duda…El delegado que pasó este dato, era un defensor acérrimo de Eugenio Figueredo, mientras que el escribano Franzini siempre fue un crítico consuetudinario del ex presidente de la AUF. *
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