Escrito por: JULIO CIFUENTES

De los seis jugadores provenientes de divisiones formativas que jugaron el clásico de la Copa Conrad, apenas tres serían titulares en el debut oficial de Nacional en 2007, si el entrenador albo Daniel Carreño mantiene la oncena que tenía en mente si el campeonato hubiera empezado el fin de semana pasado.
Aunque la presencia de juveniles en el plantel principal es significativa y sin dudas serán varios los valores surgidos en la cantera que jugarán en el equipo principal, el correr de las semanas ha provocado cambios en la formación inicial de los amistosos a medida que se acerca el inicio de la competencia, y, con ellos, el promedio de edad del equipo se ha ido elevando lentamente.
Los tricolores tuvieron en su primera presentación del año un equipo en el que apareció media docena de juveniles: Alejandro Rodríguez, Pablo da Rosa, Luis Oyarbide, Martín Cauteruccio, Bruno Fornaroli y Pablo Alvarez. De ese grupo, solamente los tres primeros tienen un lugar asegurado en la oncena inicial que enfrentará a Central Español. Cauteruccio disputa un lugar con Diego Vera, y los dos restantes han sido relegados por el brasileño Giancarlo y el camerunés Ollé Ollé, aunque Carreño todavía se muestra renuente a excluir a Alvarez de la formación inicial.
A este proceso de “envejecimiento” del equipo podrían sumarse en muy poco tiempo dos nuevos casos, ya que tanto Marco Vanzini como Marcelo Tejera se muestran cada vez mejor como para convencer al cuerpo técnico de que deben ser titulares. El ingreso del “Palillo” podría producirse por Agustín Viana o Marcelo Broli, mientras que el candidato a ser sustituido por “El Mago” parece ser Oyarbide, si es que Carreño decide mantener la figura táctica elegida hasta el momento.
Ambos futbolistas comenzaron el año en condiciones físicas bastante menguadas y a ello se sumó la factible partida del club de ambos. No obstante, al confirmarse su continuidad, ambos comenzaron a sumar méritos para ganarse la confianza del técnico, en función de sus rendimientos. Lo cierto es que por encima de edades y promedios, con Vanzini y Tejera el equipo lograría una cuota de experiencia fundamental para un equipo muy joven, ya que además el técnico no puede contar con Diego Jaume, quien tiene pendientes tres partidos de suspensión por el Campeonato Uruguayo.
Lo que transmite Vanzini anímicamente, la técnica depurada de Tejera y lo que ambos puedan sumar al equipo contribuirán sin dudas a sobrellevar la presión con la que Nacional comienza la actividad el próximo domingo ante Central Español y tres días más tarde en la Copa Libertadores, cuando tengan que enfrentar nada menos que al Campeón de América y del Mundo.
En el ámbito local, los albos están obligados a comenzar con buen pie el torneo, pues más allá del mandato histórico del club, esta vez está obligado a ganarlo si quiere pelear a mitad de año por el tricampeonato uruguayo, máxime cuando ha quedado bastante lejos en la Tabla Anual al promediar la temporada. En la Copa deberá sacar experiencias de lo ocurrido el año pasado, en una serie muy difícil en la que es necesario ganar los compromisos de local, fundamentalmente ante los grandes candidatos a clasificar, que parecen ser Vélez e Inter. También es vital derrotar a Emelec.
En medio de este panorama, los tricolores siguen esperando una definición por la situación de Gonzalo Castro y Jorge Martínez, con el deseo del técnico de que lleguen cuanto antes. En función de lo poco que falta para el inicio de la competencia ya no son titulares seguros: antes, el cuerpo técnico deberá evaluar cómo están futbolística y físicamente. Cabe señalar una vez más que durante el fin de semana se esperaba la confirmación de su retorno, que hasta anoche no habían recibido los tricolores. *
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