Trouville era más sólido
Es la llave más atrapante de las semifinales. Porque es más pareja y porque se puede ver un juego más vistoso para el espectador. Son equipos con estilos similares, de correr, de jugar en velocidad, de ofensivas cortas, intentan ambos defender por la filosofía de sus entrenadores, pero no siempre lo logran por las características de los jugadores.
Trouville se mostraba más sólido en su funcionamiento general, tiene figuras de más peso en el medio y en el juego interno es más desequilibrante que su rival. Benson promedió 32 minutos por encuentro, 18 puntos y 9 rebotes, lo que afirma su trascendencia en el esquema de López. Un grande que intimida a los rivales para tirarles por su estatura, ayuda mucho en el rebote, lo que le permite al equipo correr con frecuencia, tiene gol cerca del aro y es atlético, se complementa muy bien con Adams en esa función de mantener el ritmo del equipo. Es importante su presencia, pero eso le quita minutos a Marcelo Pérez desde el inicio, quien es un jugador clave en lo anímico y en la variedad de su juego para abrirse y lastimar con su gran tiro. Enrique Elhordoy, pivote netamente defensivo, servirá para desgastar a García. Trouville tiene la incógnita de conocer cómo reaccionará García a su falta de competencia. Es la duda mayor. Peralta, por su formación física, resultará de más fácil adaptación al ritmo.
Existirán duelos atrapantes. Peralta-Martínez. Son parecidos. Bases anotadores, de poca defensa y mucho juego uno contra uno. Por acá los técnicos seguramente tejerán su estrategia defensiva para frenarlos. Fernando Martínez promedia 21 puntos y eso inquieta al Yayo González. Genera faltas y es muy seguro en libres con casi 85%. La variante puede ser que entre Trasante y González lo desgasten permanentemente. Malvín debe pensar muy bien su estrategia defensiva. Trouville tiene goleo muy repartido, en nivel superior a Malvín. Complican Peralta (15.6) e Izuibejeres(14.6) en el medio juego, Pereira (14.2) depende de su inspiración circunstancial, y adentro Juliano Rivera (14.6) se abre y lastima y aprovecha toda la generación de juego con y sin pelota de García (18.2). Los titulares todos promedian más de 14 puntos. Desde el banco son parejos, hay más aportes defensivos que de ataque, aunque Haller y Marcelo Pérez son variantes para cambiar situaciones anímicas y ofensivas. Si Yayo González decide el regreso de Abratanski, ganará en kilos y centímetros a pesar de su mal 2006 y su falta de ritmo.
Todo esto fue hasta antes de las fiestas. En este quiebre del torneo hay que ver cómo reaccionan los equipos, para saber si los conceptos se mantienen. *
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