Maradona presentó su libro "dedicado a Menem y Fidel"
Diego Armando Maradona afirmó que «yo soy el Diego de la gente, no de Havelange ni de Blatter», ex y actual titulares de la Federación Internacional del Fútbol, al presentar un libro autobiográfico en el que afirma «decir toda la verdad sobre su inquietante vida».
En un lujoso hotel céntrico de la capital argentina y en medio de un caos de organización, Maradona (de 39 años) presentó el libro «Yo soy el Diego», escrito en primera persona por los periodistas deportivos Daniel Arcucci y Ernesto Cherquis Bialo.
Unas mil quinientas personas entre periodistas, fotógrafos, familiares, deportistas, personajes de la farándula y muchos curiosos, desbordaron un amplio salón del exclusivo hotel.
Vestido de saco negro y camisa blanca símil de etiqueta, «El Pelusa» inició la presentación con más de una hora de demora, mencionando al brasileño Joao Havelange, con quien mantuvo numerosas polémicas públicas, y a Blatter, en lo que parecía el comienzo de una serie de sus acostumbradas críticas, que luego no se produjeron.
«No soy buchón, porque es lo que la gente quiere saber», dijo Maradona al defender la revelación de episodios y anécdotas desconocidas, que ocurrieron a lo largo de su dilatada carrera deportiva.
«No rompí ningún código»
«Yo defendí al jugador toda la vida y lo sigo defendiendo. Yo no rompí ningún código con el libro», insistió el ex capitán de la selección argentina al aludir a sus opiniones sobre un centenar de colegas incluidas en el libro, entre otros, del actual seleccionador de nuestra selección, su coterráneo Daniel Alberto Passarella.
El mejor jugador de la década de los ochenta y uno de los mejores de la historia dijo que por ahora no piensa en un partido de despedida de su carrera de 21 años y agregó que ese homenaje se realizará «cuando piense que la gente o yo lo necesite».
A un mes de cumplir cuarenta años (el 30 de octubre), Maradona se tomó con humor una consulta sobre una versión que podría jugar el último partido de las eliminatorias al Mundial Japón-Corea del Sur 2002, si Argentina ya estaba clasificada. «Me parece un poco exagerado», agregó.
Una silbatina recibió al ex presidente Carlos Saúl Menem (que gobernó entre los años 1989-1999) cuando Maradona comenzó a entregar personalmente los libros en el estrado a un grupo de figuras, en contraste con la bienvenida al ex portero Sergio Goycochea, quien se mostró orgulloso por haber recibido el último gol de la carrera del ídolo.
Bilardo, el «Bambino», el «Toto» y la familia
Entre otras personalidades, también les obsequió el libro a los técnicos Carlos Salvador Bilardo, Héctor «Bambino» Veira y Juan Carlos «Toto» Lorenzo, a sus padres y a su esposa Claudia Villafañe.
El desorganizado acto provocó que un grupo de fotógrafos de medios internacionales se retiraran de la sala ante la imposibilidad de desarrollar su labor con las mínimas condiciones.
Este libro, de trescientas páginas y editado por la editorial Planeta, comenzaba a venderse ayer al público con una tirada inicial de 125.000 ejemplares, «un récord para una primera edición de un libro argentino», según los editores, que confirmaron que será editado en veintiocho países.
Según Cherquis Bialo, uno de los autores, el libro demandó noventa y cuatro días de escritura, seis meses de diálogos con Maradona y treinta y ocho horas de grabación.
La mayor parte de los diálogos se registró en Cuba, donde Maradona realiza un tratamiento por su adicción a las drogas. «Tuvo mucho que ver Cuba, porque hay tranquilidad y estábamos solos», dijo Diego al respecto.
El periodista contó que pasaron interminables días hasta que Maradona se decidió a contar su historia, hasta que una noche en La Habana el ex jugador dijo: «Bueno, nos vamos a sacar la careta», pero, agregó el autor, «me di cuenta de que en realidad nunca tuvo puesta la careta en 39 años».
Además de sus familiares y su representante Guillermo Cóppola, la obra está dedicada a Menem y al presidente cubano Fidel Castro «y en él, a todo el pueblo cubano».
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