El Libro del Picaflor

–Troquílido,¿qué está leyendo?

–Cállese, que esto está de rechuparse los dátiles.

–¿Qué le pasa?

–Querrá decir, «quepasa». ¿Se enteró de la bomba que detonó el presidente de CAFO, doctor Ney Castillo?

–¿Qué dijo el «tordo»?

–Imprevistamente rompió la quietud política del fútbol y desencadenó un quilombo de novela. Seguramente, cuando el colega César Di Candia le hizo la entrevista para la separata quepasa de El País, el doctor Ney Castillo que es un hombre de perfil bajo, no soñó el sacudón que iba a producir en el ambiente futbolístico.

–¿Qué dijo?

–Dijo de todo. Como se dice vulgarmente no dejó títere con cabeza. Y usted no se imagina cómo reaccionaron los popes de la guinda. Saltaron como pelota de goma. El primero fue el que te jedi, de la calle Guayabo. Se quería arrancar los pelos cuando leyó la separata del matutino de la Plaza Cagancha. Lo primero que hizo fue levantar el teléfono y empezar a discar a diestra y siniestra. Primero para la calle Magallanes, luego para la avenida 8 de Octubre. Hay quienes vaticinan que el doctor Ney Castillo tiene los días cantados en CAFO.

–¿Qué pasó?

–Hablando en lenguaje campero el presidente de CAFO se desbocó. Di Candia le dijo que tenía que hablar a calzón quitado y el hombre habló sin pelos en la lengua…

–Largue el rollo, largue, plumífero.

–Ponga mucha atención y comprenderá por qué Ney Castillo pateó el tablero. Primero, adelantó que Uruguay no clasificará para el Mundial de 2002. ¿Qué le parece?

–¡Cómo estarán los muchachos de la calle Divina Comedia!

Le hicieron la cruz. Mire, el doctor Castillo era el candidato número uno para ocupar el sillón de Figueredo cuando lo destronen pero después que predijo que la selección nacional no clasificará para el mundial –pese a que expresó que tenía una excelente imagen sobre Passarella–, los capos de Tenfield SA le hicieron la cruz. Especialmente, se molestaron mucho cuando opinió que Casal no influía sobre Passarella a la hora de hacer las designaciones para la selección: «quiero creer que no, aunque alguna de sus actitudes me hacen pensar que sí». Y como si fuera poco, hizo un comentario que el 90% del periodismo de Argentina hace sobre el «actual» Passarella que fue la gota que colmó el vaso: «En la Argentina siempre estuvo enfrentado al poder (se refiere a Passarella). Yo fui al Mundial de Francia con Gregorio Pérez, que es mi amigo, estuve muy cerca de la selección argentina y percibí que había un gran distanciamiento entre el poder de la AFA y Passarella». ¿Qué me cuenta?

–¿Quién iba a decir que el doctor Castillo iba a detonar artillería pesada en el fútbol?

–Nadie. Pero además dijo cosas que muy poquitos periodistas se animaron a decir como, por ejemplo, las permanentes citaciones de Gustavo Munúa a la selección nacional. «Lo de Munúa es difícil de explicar. Estoy seguro de que nunca lo vio, excepto en alguna práctica. Hace dos años que no juega y es suplente de su equipo. Cuando Passarella vino a Montevideo, ya no actuaba. Además se equivoca cuando no cita a Bengoechea…»

–¡Como para no tirarse los pelos el Trapecista!

–Pero mire que la cosa no termina aquí. La nota es súper extensa y súper jugosa. Por eso El Picaflor promete que mañana va a dedicarle el mismo espacio al doctor Castillo porque la gente del fútbol que no tuvo oportunidad de leer el reportaje de Di Candia merece conocer la valentía del presidente de CAFO, que habló a calzón quitado aunque Figueredo hubiera preferido que no se hubiera sacado esa prenda para decir lo que dijo porque lo dejó regalado como vintén en la puerta de una escuela. Por eso, todos los habitués de la AUF comentaban anoche que el doctor Ney Castillo, es boleta.

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