El libro del picaflor
– Picaflor, ¿ qué me dice del clásico?
– Fue la fiesta de siempre lo único que esta vez le tocó festejar a los Manyas…Lo lamentable fueron los incidentes que hubo afuera del Centenario al término del partido y lo repudiable fue la agresión salvaje que fue víctima el colega Rodrigo Muñoz (CX 16 Radio Carve).
– ¿Qué le pasó a Rodrigo Muñoz?
– El Picaflor intentó comunicarse con el colega y no tuvo éxito pero conversó con Walter Alcántara ( productor – director de Deporte Total) y con Carlos Muñoz y le confirmaron que el vestuarista de Radio Carve fue salvajemente golpeado por un operario de la empresa Tenfield SA, alias «El Oso», de apellido Otero, minutos antes de reanudarse el segundo tiempo.
– ¿Motivos?
– La causa fue un enredo de cables… Cuando los jugadores de Nacional iban de regreso a la cancha, se enredaron los cables de la TV con los de algunas radios que cubrían el camarín bolso, entre ellos el de Radio Carve. Rodrigo Muñoz, según le comentó a sus compañeros en el Sanatorio del Banco de Seguros, salió corriendo hacia la boca del túnel con el propósito de desenredar los cables, «pará, pará, que me llevas mis cables», gritó y sin mediar palabra, » El Oso» Otero de Tenfield le pegó un derechazo de izquierda que le partió la cara y le dejó un ojo como compota… Consumada su obra maestra, «El Oso» volvió al campo de juego y Rodrigo Muñoz, sangrando, debió ser asistido en el vestuario de Nacional… Los escuchas de Carlos Muñoz quedaron sorprendidos porque desde la cabina, el tío le reclamaba a su sobrino novedades del vestuario y no obtenía respuesta.
– ¡Repudiable la agresión!
– Abominable… Los policías que estaban en el vestuario de Nacional le dijeron a Rodrigo que debía hacer la denuncia correspondiente pero este no quiso.
– Tremendo error del colega. A los matones hay que erradicarlos para siempre del fútbol.
– ¡Por supuesto! La historia siguió así…
– Siga, siga que me interesa.
– Parece que Carlos Muñoz «apretó» a un tal Felipe que trabaja en Tenfield y le exigió que investigara que le había pasado a su sobrino y le dijera la verdad. Este se apretó, le mandó un equipo de la UCM para que le brindara los primeros auxilios al agredido y fue conducido al Sanatorio del Banco de Seguros del Estado. Allí, Rodrigo Muñoz recibió 12 puntos de sutura en su rostro y le adelantaron que le iba a quedar una cicatriz para el resto de sus días.
– Sigo sin entender cómo no hizo la denuncia policial ¿sabe?
– El plumífero tampoco entiende la situación pero respeta la decisión del colega. De todos modos, no está claro como los médicos del BSE que atendieron al colega, no informaron a la policía del hecho. También llama la atención que el Círculo de Periodistas Deportivos no haya repudiado el hecho. El domingo la víctima fue Rodrigo Muñoz, mañana será otro colega… Cuando Paco Casal se calienta con los periodistas que critican el accionar de sus funcionarios y operarios, debería reconocer que ellos son los que hacen méritos para perjudicar la imagen pública de su empresa y por más que contraten especialistas para revertir la misma, lo que tienen que hacer es echar a esos personajes como «El Oso», que perjudican a Tenfield SA. Mientras no lo hagan y los amparen, son tan cómplices como ellos. *
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