El libro del picaflor
–Picaflor, ¿qué menú tiene para hoy?
–Usted no se imagina el quilombo que se armó con la denuncia vinculada con el partido de baby fútbol entre las selecciones de Bella Unión y Piedras Blancas.
–¿El Tribunal de ONFI ya se expidió?
–La versión que le dieron al Troquílido es que el borrador del fallo está pronto pero aún no se ha oficializado. De todos modos, el Tribunal aplicaría una sanción ejemplarizante a las ligas involucradas (por 36 meses), en contra de los dirigentes y entrenadores. Por su parte el órgano arbitral a cargo de Ernesto Filippi, que es el director de la Escuela de Arbitros de la AUF e instructor de FIFA, ya tiene decidido expulsar de los registros de ONFI a la terna de Paysandú que se prestó para armar el tongo.
–Siga, siga que me interesa.
–Ayer de mañana, el teléfono sonó en la casa del Troquílido y era el colega Gustavo Costella, orientador técnico de la Liga de Piedras Blancas, quien quería decir su verdad. Negó muchas de las cosas que hicieron las madres denunciantes, juró que él no tuvo participación alguna en el acuerdo para llenar el formulario, como que el partido se había disputado y definido por penales, y responsabilizó directamente a los presidentes de las ligas de Bella Unión (Vespa) y Piedras Blancas (Juan Miraballe), del acto de corrupción que ha enlutado a la ONFI.
–¿Costella juró que no tiene responsabilidad?
–El asegura que no y dice que los dirigentes ya se hicieron cargo del arreglo del partido.
En una entrevista que mantuvo con El Picaflor le aseguró que él estaba a 15 cuadras, en la concentración con el equipo, cuando le ordenaron que el partido no se jugaba y se arreglaba el formulario. Además, desmiente a las madres que la desafectación de los dos futbolistas de la selección de Piedras Blancas haya sido como represalia por la denuncia que estas hicieron en ONFI, porque la medida la adoptó el lunes y estas comparecieron 48 horas después a hacer la misma.
–Cada uno arrima agua para su molino, ¿no?
–Es lógico. Ocurre que las madres le enviaron al plumífero una carta, del propio Gustavo Costella, dirigida al presidente de la Liga Piedras Blancas donde este, entre otras cosas, dice: quiero aclarar que nuestros dirigentes (Fernando Bentancor, Mario Agustoni, Emir) antes de tomar la decisión se reunieron con el cuerpo técnico para estudiar lo que mejor le convenía a la Liga, y estando todos de acuerdo, se reunieron con los organizadores y los jueces para definir la situación…»
–Perdón, Troquílido, su colega Costella no queda bien parado en su carta.
–Esto se lo hizo ver el Troquílido… Independientemente de los detalles, de las pequeñas contradicciones que pueden surgir de la historia que le contaron a él, hay un hecho que es indesmentible y Gustavo Costella no puede ignorar: hubo un arreglo de un partido que nunca se jugó, adulteraron un formulario de la ONFI y le quitaron la ilusión a muchos pibes (de 11 años) de definir dentro de una cancha una llave de un Campeonato Nacional de Baby Fútbol. Y lo que es peor, él no renunció automáticamente, como debió haberlo hecho, porque aunque dice que no participó de la resolución «a mí me dijeron que no me metiera en la parte económica ni política de la Liga», terminó avalando la misma al continuar en funciones… Costella le dijo al plumífero que si no hubieran desafectado a los dos niños, las madres no hubieran denunciado los hechos ante ONFI.«El año pasado hubo un arreglo con las fichas médicas, pero como el hijo de una de ellas era titular, no abrieron la boca», comentó el colega que está en el ojo de la tormenta. *
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