El Libro del Picaflor
-Picaflor, ¿qué novedades tiene para hoy?
-Una historia que debería generar mucha preocupación en el seno de la Mutual Uruguaya de Futbolers Profesionales para evitar que se reinstale en el país el régimen de esclavitud que fue abolido por el Gobierno del Cerrito hace ya 160 años.
-¿Qué pasó?
-Lamentablemente, hay gente que no tiene vergüenza y pretende vivir del sacrificio y trabajo de los jóvenes futbolistas que están dando sus primeros pasos y prometen mucho futuro. Los datos a los que tuvo acceso El Picaflor están relacionados al Litoral del país donde pululan inescrupulosos empresarios de fútbol, que no tienen la licencia de FIFA y por ende están inhabilitados para ejercer la función dentro de las fronteras geográficas del país. Concretamente, en las últimas semanas están aterrizando en la ciudad de Salto algunos empresarios que pretenden someter a un régimen de esclavitud a los jóvenes talentos. Y lo peor de todo es que en algunos casos, han expresado que si les firman un contrato -leonino- de representación les pueden abrir las puertas en grandes clubes del medio y del extranjero.
– ¡Cómo!
– Como acaba de escuchar.«El jugador está obligado a informar al manager de cualquier acontecimiento que pueda influir en el desarrollo de su carrera, especialmente, en el caso de lesiones y litigios o cualquier contrato que suscriba. Si el jugador suscribiese cualquier contrato sin el consentimiento del manager, deberá abonarle una multa de U$S 1.000.000 (Un millón de dólares americanos), más los daños y perjuicios ocasionados», dice el artículo 5º del contrato de management.
-¿Usted me está cargando, Troquílido?
-Posta, posta. Pero ahí no termina la historia. Sexto: «El jugador se compromete a abonar al representante en forma de pago de sus servicios el 20% de TODOS los ingresos que perciba el jugador relacionado a su actividad como futbolistas y originado a razón de ella, por todos concepto, enunciándose a modo de ejemplo las retribuciones por primas, los premios, etc. y ademas el 50% del porcentaje que le corresponda a cada jugador de cualquier transferencia que se realice durante el plazo contractual» que es por cinco años de duración. Por las dudas El Picaflor le aclara que las mayúsculas, negritas y subrayados le corresponden. Lo hace para destacar la inmoralidad que significa el borrador de contrato de representación que algunos jugadores jóvenes de Salto, por ejemplo, ya les hicieron firmar.
–Perdón, ¿cómo se llama el empresario que pretende esclavizar a futbolistas en este país?
-De acuerdo a datos que le proporcionaron al Troquílido, los empresarios que llevaron este tipo de contratos a Salto son los señores Daniel Acosta y Carlos Albera. Hubo jugadores que ya cayeron en sus manos y acordaron esta relación de dependencia inaceptable pero hubo gente que avivó a los muchachos jóvenes y no lograron su objetivo.
–La mutual debería reaccionar porque compete a la libertad de trabajo y ese contrato conspira contra los intereses económicos de los futbolistas; ¿no?
– El Picaflor confía en que la Mutual va a tomar cartas en el asunto, va a advertir a los jóvenes futbolistas que no caigan en las garras de este tipo de empresarios que pretenden esclavizar a jóvenes talentos, haciéndoles firmar contratos que sólo tienen derechos a favor de ellos y ninguna obligación que ampare los intereses de los futbolistas. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad