SE REALIZARA FESTEJANDO LOS 100 AÑOS DEL YACHT CLUB URUGUAYO

El Mundial de optimist llega al Uruguay

El Yacht Club Uruguayo, con el acuerdo de la Asociación Uruguaya de Optimist (AUDO), fue nominado por la Internacional Optimist Dinghy Association (IODA), con sede en Dublín, Irlanda, entidad rectora de esta disciplina, con la designación de nuestro país como sede del Campeonato Mundial de Optimist 2006.

Dicho torneo se llevará a cabo en el Puerto de Buceo entre el 29 de diciembre del presente año y el 9 de enero de 2007 y constituirá el broche de oro de la conmemoración del centenario del Yacht Club Uruguayo, la entidad decana del deporte de la vela en nuestro país.

Para apreciar, en su verdadera dimensión, la importancia de este acontecimiento, donde normalmente participan entre 50 y 60 países -la IODA cuenta con 103 países asociados- basta considerar que el mismo es disputado anualmente desde hace 40 años, y salvo tres ocasiones, siempre ha sido en territorio europeo.

Será algo excepcional que nuestra costa montevideana sea escenario nada menos que de la fiesta deportiva infantil de mayor resonancia mundial. Ya se han inscripto 230 timoneles de 50 países, que llegarán al Uruguay acompañados por 150 técnicos, dirigentes y más de 1.500 familiares y acompañantes.

Como se recordará el Optimist es una pequeña embarcación monoplaza de 2,30 m de eslora, con una sola vela, tripulada por niños entre 8 y 15 años de edad que, en número aproximado a 150.000, navegan en 110 países, bajo el control de la mencionada entidad mundial. Para aquilatar la importancia de esta disciplina, en la formación deportiva de los jóvenes atletas, basta comentar, que el 70 % de las medallas relativas a la Vela obtenidas en los recientes Juegos Olímpicos de Grecia, han sido conquistadas por navegantes formados en las escuelas de Vela del Optimist.

Quienes practican este deporte, y como es lógico esperar, con el paso del tiempo se van transformando en verdaderos marinos. Pero lo importante va más allá de aprender el arte de navegar a vela, pues esta disciplina deportiva contribuye en la formación del carácter de los pequeños timoneles.

 

La designación de Uruguay

En el aspecto institucional, lograr la designación de nuestro pías para organizar este importante evento no fue tarea fácil para las autoridades del deporte vélico uruguayo, puesto que una competencia de esta naturaleza es codiciada, no sólo por el prestigio que otorga como acontecimiento deportivo, sino por la posibilidad del país anfitrión de ofertar a los visitantes su hotelería, gastronomía, productos nacionales y servicios turísticos.

Para esta ocasión el Yacht Club Uruguayo, confiado en sus cien años de prosapia náutica, en su prestigio internacional y fundamentalmente en los títulos conquistados por los veleristas compatriotas, vio sus expectativas colmadas al confirmarse la designación de nuestro país como organizador de la edición 2006, por decisión unánime de la Asamblea Anual Mundial de la Clase.

Fue en una dura instancia política realizada en Suiza, el pasado año, frente a la intensa oposición de España, Italia y Grecia, que aplicaron todo su peso político y económico para presentar, cada uno de ellos, fastuosas propuestas destinadas a disputarle a Uruguay la sede del torneo.

Entre las cosas realmente positivas que implica el cumplimiento de esta designación, cabe resaltar que durante el próximo mes de diciembre y comienzos de enero, Uruguay permanecerá durante doce días en el comentario deportivo de todo el orbe. Desde las más recónditas latitudes del planeta consultarán sus atlas para ratificar el lugar donde los mejores del mundo dirimirán sus habilidades en busca del titulo máximo infantil. *

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