Uno de los más grandes futbolistas

Alberto Spencer fue el mayor futbolista ecuatoriano de todos los tiempos y brilló con luz propia en Peñarol, equipo con el que se convirtió en máximo artillero de la Copa Libertadores de América, con 54 goles.

Nacido el 6 de diciembre de 1937 en Ancón (provincia de Guayas), el ex centrodelantero formó parte de una familia futbolera, que tuvo en su hermano Marcos un adelantado al vestir los colores ecuatorianos en la Copa América de 1949.

Precisamente Marcos fue quien llevó a Alberto del pequeño pueblo de pescadores, donde jugaba por el club el Andes, a Guayaquil en 1954 para que probara fortuna en el Everest, con el que debutó el 29 de junio de 1955 y donde empezó mostrar sus dotes de buen cabeceador. «Cabeza mágica» vistió las divisas de varios clubes.

En julio de 1959, anotó un gol calificado de antológico a Peñarol, luego de hacer un sombrero al zaguero William Martínez y al arquero Bernadico. Spencer traspuso la línea de sentencia llevando la pelota con la cabeza, según recuerda el periodista Mauro Velásquez en su libro «El fútbol ecuatoriano y su selección nacional». Ese gol motivó al estratega de Peñarol, Hugo Bagnulo, a pedir la contratación del ecuatoriano, quien continuó en el Everest hasta el 17 de febrero de 1960 y cinco días después se incorporó al equipo charrúa en una transacción que llegó a los 10.000 dólares. *

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