Lima recibe los IV Juegos
El Congreso de la Organización Deportiva Sudamericana (Odesur) celebrado en la ciudad de Santiago de Chile confió a la capital del Perú la organización de los siguientes Juegos Sudamericanos.
Lima fue excelente anfitriona, por primera vez se pasa la línea de los mil deportistas compitiendo en las tres sedes dispuestas para realizar el evento. Lima, Arequipa y Trujillo.
Vuelven a participar 10 Comités Olímpicos Nacionales ya que si bien repite Suriman, se sufre la baja de Colombia que por problemas de índole interna no compitió en Perú.
Deportivamente no fueron Juegos sobresalientes, sólo seis récords se batieron durante la disputa de las competencias, tres de ellos fueron atletas uruguayos.
Waldemar Cotelo y Carlos Scanavino fueron los atletas nacionales que lograron las nuevas marcas.
Por primera vez se escucho el himno de los Juegos Sudamericanos de la Odesur con letra de Gonzalo Romero y música de Agustín Fernández. «Levantemos la testa orgullosa por ser de americana estirpe . . . en la marcha animosa busquemos a través de leal competencia, un destino común en los pueblos, de esta tierra bendita de América».
Scanavino, el mejor deportista de los Juegos
La Natación volvió a las competencias continentales luego de ocho años de ausencia, ya que no había competido, a pesar de ser el deporte más laureado de la historia deportiva sudamericana, en los Juegos de Santiago ´86.
Volvió la Natación y volvió Scanavino a subir varias veces al podio tal cual lo había hecho en los Juegos de Rosario 82 en Argentina.
El nadador uruguayo Carlos Scanavino se convirtió en el mejor atleta de los IV Juegos Sudamericanos. Obtuvo cuatro medallas de Oro, una de Plata y una de Bronce. Seis en total, lo que determinó lo del título, ningún otro competidor logró esa marca. *
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