Si no compito, me mato
El levantador de pesas rumano Adrian Mateias, descalificado de los Juegos Olímpicos de Sydney por presunto dopaje, amenazó con suicidarse si no es readmitido en la competición. «Adrian anunció que intentará suicidarse en la plataforma de levantamiento (de pesas) si no se le permite competir ese día en el evento», dijo a dpa el presidente de la Federación Rumana de Halterofilia, Nicu Vlad. Aunque el resultado de la contraprueba de Mateias, que en primera instancia habría dado positivo del anabólico nandrolona, se conocerá mañana, la Federación Internacional de Halterofilia (IWF) anunció que el deportista será excluido de toda competición por dos años. Previamente, Mateias, de 32 años, había amenazado con realizar una huelga de hambre, pero ahora parece haber subido la apuesta. Al doping positivo de un pesista rumano en abril se le habían sumado dos por nandrolona en los últimos días, el de Mateias y de su compañero Traian Ciharean, producto de controles realizados antes de los Juegos. Al sumar un país tres dopings en un mismo año, los reglamentos de la IWF establecen que queda excluido de las competiciones todo el equipo, aun aquellos atletas que dieron negativo. La situación del equipo rumano en Sydney es aún confusa. La federación nacional podría pagar una multa de 50.000 dólares para que sus atletas «limpios» puedan seguir compitiendo aunque, aparentemente, los responsables administrativos de la IWF entendieron que Rumania no pagaría la multa.
No obstante, el presidente del Comité Olímpico Rumano, Ion Tiriac, anunció que pagará la sanción.
Te recomendamos
el mundial opacado
El caso Omar Abdulkadir Artan: deportación, racismo y escándalo en la antesala del Mundial 2026
Omar Abdulkadir Artan, el mejor árbitro de África, tenía los documentos al día, la VISA aprobada y todo en regla: iba a dirigir un partido del Mundial de Fútbol y Trump le rompió el sueño.
Compartí tu opinión con toda la comunidad