Apareció deuda por U$S 35.000 del campamento en Alemania

La negativa a que un excéntrico empresario compartiera el hotel, concentración, bus de la selección nacional, entrenamientos, en el último viaje de esta a Alejandría (Egipto), como estaba acostumbrado, determinó en que este reclamara un año después, el pago de una deuda de U$S 35.000 por servicios prestados durante el campamento, que organizó el año pasado en Alemania, ex técnico celeste, Jorge Fossati.

La historia, que pauta el total descontrol directivo que existía sobre la selección nacional, fue protagonizada por el doctor Sebastián Bauzá (h), que viajó al frente de la delegación a Alejandría, y el empresario Tedy Liverot.

Este había viajado desde España a la ciudad de El Cairo junto a los futbolistas Fabián Canobbio, Pablo García, Andrés Scotti y Fabián Estoyanoff. Desde allí, pretendió compartir el viaje en una camioneta con los futbolistas hasta Alejandría, pero fue advertido de que a partir de ahora habían cambiado las reglas de juego y, por lo tanto, no podría compartir más la vida con la selección uruguaya, como era de estilo en la era de Jorge Fossati y Osvaldo Giménez.

Tedy Liverot se sintió muy molesto por la orden impartida por Bauzá, «desapareció» del hotel en Alejandría y a los pocos días remitió un fax reclamando el pago de una factura, refrendada por Osvaldo Giménez, por un monto de U$S 35.000, generados durante la concentración que organizó en Alemania, el año pasado, Jorge Fossati.

El empresario, que no pasó inadvertido para los uruguayos por su llamativa vestimenta   traje rosado y zapatos de color blanco- había gestionado en 2005 la concentración en un remozado castillo en Alemania, y había manifestado que era una cooperación que hacía para la AUF. Sin embargo, ahora pretende cobrar la abultada cifra que está siendo analizada por el Consejo Ejecutivo de la AUF.

Liverot tiene contactos con la dirigencia del Schalke 04 de Alemania, estuvo junto a la selección nacional en varias oportunidades, como la Copa América de Perú, el Mundial Sub 17 que se jugó en el mismo país, y siempre se había autodefinido como «un amigo de la selección uruguaya». Ahora, el amigo se enojó porque no le permitieron más compartir la intimidad con la selección nacional y, un año después, pretende cobrar U$S 35.000 que él habría pagado durante el campamento de Uruguay en Alemania.

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