"Bam Bam" Zamorano anotó tres goles ante Marruecos
Sydney, Australia. Las selecciones de fútbol de Brasil, España y Chile pusieron la proa rumbo al oro en los Juegos Olímpicos, al imponerse con festival de goles.
La batucada de Ronaldinho y compañía desafinó con un juego mediocre pero pudo vencer a Eslovaquia 3-1. En tanto a los españoles les alcanzó el primer tiempo para liquidar 3-0 a Corea del Sur y a Chile le sobró la potencia de Iván «Bam Bam» Zamorano (quien anotó tres goles) para aplastar a Marruecos 4-1.
Lejos de las marquesinas, Japón puso en vereda a Sudáfrica, al batirla 2-1 y al menos por ahora lidera la zona D con Brasil, mientras que Chile y España quedaron al frente del Grupo B.
Los auriverdes lograron ponerse en carrera en procura de ganar la medalla de oro (la única pieza de lustre que le falta en su colección de trofeos internacionales), tras remontar un sorpresivo 1-0 adverso.
La rudimentaria pero férreamente disciplinada selección eslovaca se había puesto adelante en el marcador con una anotación de André Porazik, pero los goles de Edu, Fabio Aurelio y Alex colocaron las cosas en su lugar en el estadio de Brisbane.
Varios miles de torcedores festejaron la victoria brasileña, que venían a Sydney para arrasar con todo lo que se le interpusiera por delante, pero no lograron disfrutar de ese fútbol tan querido por ellos.
La escuadra roja española que comanda Iñaki Sáez completó su obra en tan sólo 37 minutos, cuando Xavi marcó el tercero, después de las anotaciones de «Toni» Velamazán y José Mari, en el estadio Hindmarsh de Adelaida.
Destacable fue el gol señalado por José Mari, tras eludir a dos defensores y batir al arquero surcoreano.
Chile tampoco jugó bien, pero el veterano Zamorano hizo tres goles en veinte minutos y Reynaldo Navia cerró el capítulo con un tiro penal ante una rústica selección marroquí, cuya defensa se fue rápidamente a pique en Melbourne.
Takahara fue el goleador japonés (Japón le ganó 2-1 a Sudáfrica), en tanto que el sudafricano Nomvethe había abierto el tanteador en el Bruce Stadium de Canberra, en un partido opaco, aunque los asiáticos consiguieron entrar en la punta del certamen (Gupo D).
Te recomendamos
el mundial opacado
El caso Omar Abdulkadir Artan: deportación, racismo y escándalo en la antesala del Mundial 2026
Omar Abdulkadir Artan, el mejor árbitro de África, tenía los documentos al día, la VISA aprobada y todo en regla: iba a dirigir un partido del Mundial de Fútbol y Trump le rompió el sueño.
Compartí tu opinión con toda la comunidad