El libro del picaflor

-Picaflor, ¿qué menú preparó para hoy?

-La semana pasada se generó un cortocircuito entre dos dirigentes de los equipos «Grandes» en la Asociación…

-¿Tan pronto, pasaron del amor al odio?

-Se generó una discusión entre ambos, el diferendo pasó al superior, éste se pronunció lo que molestó sobremanera al representantes de los «bolsos» que se fue de la AUF.

-Por favor, vaya al grano y llame las cosas por su nombre; ¿ta?

-Controle su ansiedad y baje un cambio. De pesado al Troquílido no lo mueven un centímetro. Creo que sobran ejemplos de ello… La cuestión fue así: el Consejo de la Liga de Primera División fue convocado para realizar el sorteo del Campeonato Apertura. Debido a la renuncia del doctor Rodríguez Carrasco la presidencia está acéfala se generó el inconveniente de quién debía encabezar la ceremonia. De acuerdo al Reglamento General, el presidente de la Mesa es el presidente del Consejo de Liga y es quien debe conducir las sesiones. Teniendo en cuenta que se trataba nada más y nada menos que de la realización del sorteo, el escribano Guillermo Pena (Nacional) tomó la batuta y empezó a coordinar todo para ese acto. Según él, había consultado al doctor Corbo y este le había delegado esa tarea. Hete aquí que el representante de Peñarol, Felisindo Domínguez le increpó que estuviera asumiendo funciones que no le correspondían   por no ser el presidente- y ardió Troya.

-¿Se agarraron a las piñas?

-Nooo… No diga bolazos porque después se diseminan por el ambiente y ocurre lo mismo que la telenovela que se tejió con la reunión de la directiva de Nacional, donde dijeron que volaron piñazos a diestra y siniestra y no fue cierto…Acá lo que hubo fue un mal entendido. Felisindo Domínguez le increpó al escribano Pena que hubiera asumido una función y competencia que no le correspondía, éste creyó que contaba con el respaldo del doctor Corbo y cuando fueron a consultar al presidente de la AUF, este dijo que no le había pedido a Pena que se hiciera cargo de la organización del Consejo de Liga.

¿Consecuencias?

-El pasado viernes cuando se llevó a cabo la sesión del Consejo y se realizó el sorteo del Apertura, fue notoria y no pasó inadvertida la ausencia del escribano Guillermo Pena, un bolso de alma pero un muy buen tipo, muy querido y respetado entre sus pares.

¿Es amigote suyo?

-No señor, El Picaflor nunca cruzó una palabra con el señor Pena. Trasmite los comentarios que ha recogido de otros dirigentes sobre las condiciones del representante de Nacional en la Mesa.

¿Al final quién presidió la sesión del Consejo?

-Don Felisindo Domínguez, representante de Peñarol en la Mesa. El mismo que había cuestionado al escribano Pena, fue el que tomó el timón y condujo con sobriedad y solvencia la polémica sesión. Muchos clubes preguntaron por el escribano Pena y les cantaron un verso. La posta, posta, es esta que le está contando el plumífero. *

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