La antorcha ilumina Sydney
Hoy la antorcha visitará el ayuntamiento de Sydney. El fuego olímpico estará por segunda vez en la historia el ayuntamiento de Sydney, pero lo que muchos desconocen es que es en realidad la tercera vez que un alcalde de la mayor ciudad de Australia recoge la antorcha.
Hace 44 años, cuando la antorcha hacía su camino descendiendo la costa este hacia Melbourne con motivo de los Juegos celebrados allí en 1956, la llama olímpica se detuvo en Sydney, pero allí ocurrió una de las mayores burlas de la historia del fuego olímpico.
Un estudiante de veterinaria de Sydney, Barry Larkin, se presentó ante el alcalde Pat Hills con su propia versión de la antorcha y nadie se dio cuenta del engaño hasta horas después. Larkin, Peter Gralton y varios colegas de la universidad de St.John pintaron el palo de una escoba serrado y un viejo bote de mermelada de plateado, lo rellenaron con algunos calzoncillos remojados en queroseno, y encendieron luego su llama olímpica. Larkin fue el «cerebro» de la operación pero no tenía intención de realizar solo la burla. Sin embargo, cuando Gralton y el portador de la antorcha (todos vestidos en el uniforme blanco oficial) alcanzaron York Street, el innombrado corredor huyó preso del pánico, dejando caer la llama. Se produjo una especie de «trifulca» entre Gralton y Larkin, porque ninguno quería portar la llama pero finalmente Larkin fue el que asumió la responsabilidad. Larkin portó la antorcha hasta llegar al ayuntamiento y le entregó al entonces alcalde la llama «impostora».
Te recomendamos
el mundial opacado
El caso Omar Abdulkadir Artan: deportación, racismo y escándalo en la antesala del Mundial 2026
Omar Abdulkadir Artan, el mejor árbitro de África, tenía los documentos al día, la VISA aprobada y todo en regla: iba a dirigir un partido del Mundial de Fútbol y Trump le rompió el sueño.
Compartí tu opinión con toda la comunidad