Hay que avisarle

La confianza

por Enrique Yanuzzi

Fundamental para el jugador de fútbol. Por lógica no alcanza sólo con la confianza. También el jugador debe tener la calidad.

Cuando un jugador tiene antecedentes laudatorios, es decir cuenta con el aval de su categoría, el entrenador en momentos de retornos debe utilizar la psicología y por sobre todas las cosas la confianza.

Hugo De León nunca se apura. Espera el momento, y después la continuidad y la cancha dicen su verdad.

El caso de Sergio «Manteca» Martínez es un ejemplo. Luego de estar mucho tiempo parado, una temporada y media sin jugar, retornó a nuestro país y De León le levantó el pulgar.

Como siempre existe la desconfianza cuando un jugador está tanto tiempo sin actuar, pero están también los antecedentes.

En el caso de Sergio Martínez son estupendos. Goleador de raza. Goles de todos los colores. En aquel Defensor del 87, fue letal para los grandes en el Centenario. Justamente marcando inolvidables tripletes.

Luego en Peñarol, también dejó su marca, inclusive en algún clásico. No me olvido, en más de una oportunidad sus goles con la camiseta celeste. Incluido el penal decisivo en la Copa América del 95.

Por supuesto que lo más importante lo marca su pasaje por Boca Juniors. Goles campeón y verdugo en la época gloriosa de Tabárez en materia de clásicos frente a River Plate.

Estos son los antecedentes que seguramente manejó el señor Hugo De León cuando lo hizo contratar.

Primero la espera

Muchos, la mayoría, lo resistían por su pasado carbonero, yo siempre señalé que fue fugaz su pasaje por Peñarol, que no lo había marcado como para alejarlo de Nacional. También se especuló con su rodilla, con sus meses fuera de las canchas.

De León como siempre esperó, no se apuró y dejó pasar el tiempo. Hoy quince minutos, mañana nada, al otro partido 25 minutos, en el que viene medio tiempo. De pronto llegó el gol y se terminó el campeonato Apertura 2000.

Llegó el momento

La venta del «Gaby» Alvez lo ayudó. Su perseverancia y perfil bajo también. De la misma manera que De León levantó el dedo para su contratación, ahora uno se imagina que le dijo «Manteca a la cancha». Volvió con goles. Ya de entrada, dos al Deportivo Maldonado en el Campus, luego llegaron otros y el último triplete frente a Huracán Buceo.

Dos cosas se juntaron para este momento de Sergio Martínez con la casaca tricolor. La primera, la continuidad, la confianza del técnico Hugo De León, siempre titular por el Clausura. La otra la calidad, la que no se compra en la farmacia, eso le pertenece al «Manteca», un goleador de raza.

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