El libro del picaflor
–Picaflor, ¿cómo está?
-Como chancho en un granero de maíz.
–Usted está en la gloria con estos quilombos que sacuden al fútbol.
-¡Enhorabuena! Abunda la mercadería, la información se multiplica como hongos a cada instante, los dirigentes se contornean tratando de acomodar el cuerpo para no quedar fuera del próximo gobierno. En Nacional, por ejemplo, están muy molestos con la actuación del presidente Ache porque no ha consultado a la directiva en las decisiones que ha comprometido en nombre del club…
–Y en Peñarol, ni qué hablar.
-En Peñarol el panorama empezó a esclarecerse. Los renunciantes quedaron fuera de la directiva y la mayoría respalda al contador Damiani. Si aparecen los ocho palos verdes de Paco, el presidente se va para su casa -previo cobro de los U$S 2.600.000 que le debe el club- y colorín, colorado este cuento se ha terminado.
–Pero los Reyes Magos son los padres, Troquílido.
-La versión que tiene el Troquílido es que el contador le dijo a sus consejeros de confianza que si Paco no pone la plata y él sigue, que se queden tranquilos que hay tela pa’ rato para cortar y bancar a Peñarol. Un dato interesante es que las hijas del contador están a muerte con su padre, lo apoyan en su decisión, todo lo contrario a lo que ocurre con Juan Pedro, que sumó su voz a la «minoría de la minoría» en el Consejo.
–No me diga que la familia Damiani está dividida por esta crisis política de Peñarol.
-Sí señor. No hay consenso. El patriarca tiene el respaldo de sus hijas pero perdió el de su hijo varón que era el heredero ahora está en duda- de la corona de la dinastía. Es más, el presidente le reconoció a una persona que se enteró de la renuncia de Juan Pedro por la prensa. ¿ A usted le parece que las relaciones entre el padre e hijo pueden estar en un buen momento cuando el contador se entera leyendo el diario que Juan Pedro se había alejado de la institución?
–¡No me diga!
-Impresentable… El Picaflor estuvo recabando «intimidades» de la reunión de ayer de los consejeros y quedó sorprendido. Marturet y el escribano Welker mocionaron la creación de una Comisión de Notables para apoyar al club en este momento de crisis y uno de ellos, no es ni socio de Peñarol.
–¿Cómo?
-Como acaba de escucharlo. En la lista de notables figuraban los nombres del doctor Julio María Sanguinetti, Jorge Marabotto, el senador Julio Lara y el Ãato Fernández Huidobro. Hete aquí que el senador tupamaro no es socio de Peñarol, por lo que se los bocharon de entrada, no por cuestiones ideológicas sino porque no forma parte de la familia aurinegra.
–¿El doctor Julio María Sanguinetti no es Presidente Honorario de Peñarol?
-Sí señor y por este mismo motivo, habría expresado que no va a integrar ninguna Comisión de Notables que pueda aparecer cuestionando la administración del contador Damiani que también es presidente honorario de la institución. Pero además, está la razón del artillero: ¿usted cree que el doctor Sanguinetti va a meterse en un quilombo donde tiene todo para perder y casi nada para ganar políticamente?… Demasiado tiene para zurcir en el Partido Colorado para agarrar este viaje.
–Esto que usted me cuenta, permite adelantar que la guerra Casal-Damiani no terminó.
-Ta’ loco, en todo caso recién empezó. En realidad el contador Damiani quiere evitar ser el segundo presidente que Paco Casal voltea en la historia del club. El primero, fue Washington Cataldi cuando le vendió a Paolo Montero al argentino Gustavo Mascardi y Paco lo crucificó. Uno de los dirigentes fieles a Damiani que ayer participó de la reunión comentó: «Acá nos quedamos los leales a Damiani, los que nos comprometimos a defender al club de la influencia de Paco, los que vamos a independizar a Peñarol. Renunciaron los cajetillas pero quedamos los laburantes que somos los que lo vamos a sacar adelante, conjuntamente con el presidente», comentó el dirigente. *
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