El libro del Picaflor
–Picaflor, ¿qué pasó anoche en la AUF que eran las diez de la noche y estaban las luces encendidas?
–Hubo una intensa actividad.
–Figueredo está trabajando a full, ¿no?
–Figueredo, como es su costumbre, armó las valijas y se fue a Bolivia. Está en el Altiplano.
–¿El presidente volvió a viajar al exterior?
–No sé de qué se sorprende usted. Cuando los clubes lo eligieron, sabían que vivía más tiempo fuera del país que dentro. Según le comentaron los informantes del plumífero, el presidente viajó a La Paz para participar de una sesión del Consejo Ejecutivo de la CSF, donde se van a tratar varios temas, entre ellos la Copa América del 2001, en Colombia.
–Y de paso los dirigentes se van adaptando a la altura, para cuando tengan que ir de veedores de los partidos y percibir los muy jugosos viáticos que paga la FIFA.
–Usted no quiere a nadie. El viaje de Figueredo fue exclusivamente por la CSF. Los que digan que va a aprovechar su estancia para definir algunos detalles del viaje de la Selección están como Gabino Sosa, payando.
–¿Por qué dice eso?
–Porque el plan de la selección, para la aclimatación en la altura, lo trae el Kaiser Passarella y lo definió con su patrón, Paco Casal. Los neutrales aguardarán que el entrenador les trasmita las recomendaciones del Zar, para después ellos aparecer en escena y hacerle creer a la afición deportiva que fue una decisión de ellos. Como ocurrió con el proyecto de saneamiento económico financiero, con el calendario deportivo de 2001, con el anunciado texto de las sociedades comerciales que quieren imponer en nuestro fútbol; todas esas iniciativas surgieron en la calle Divina Comedia. Algunos dirigentes hicieron el mandado y aparecieron públicamente como responsables de los mismos pero los que están en la cocina del fútbol pueden cantarle como una partida de truco: falta envido.
–Cuénteme una cosa, ¿qué va a pasar con el Clausura?
–Se interrumpirá por un mes. Los clubes van a comerse las uñas y no van a saltar. Salvo el contador Damiani que le canta todos los días las cuarenta, como el tango, al «Tío Rico» & cía, los demás no se animan a abrir la boca. Defensor Sporting, a través de su vicepresidente, dijo que era potestad del Ejecutivo suspender el campeonato cuando el Estatuto dice que el calendario lo aprueba la Asamblea General y cualquier modificación que se quiera introducir en él –suspenderlo por un mes es un cambio en las reglas de juego– debería ser un tema de consulta al soberano. Ocurre que hay muchos compromisos y nadie abre la boca porque tienen miedo que después tomen represalias contra ellos.
–¿Y el Ejecutivo que dice al respecto?
–El Ejecutivo sesionó anoche con Damiani, Ache y Pastorini. La administración de la actividad local, según establece el artículo 29º del Estatuto, es potestad de la Mesa Ejecutiva. De todos modos, a los neutrales lo que más les preocupa es la presión de Peñarol, del contador Damiani que, en la defensa de los intereses de su club, no tiene problemas en quedar enfrentado a su hijo políticamente. A su vez, Juan Pedro no debe sentirse cómodo sabiendo que está defendiendo una posición contraria a la de su padre. El está en la AUF, no para enfrentarse a su padre sino para intentar cambiar el fútbol uruguayo algo que, ya sabe, es una utopía. De todos modos, la decisión final se conocerá cuando el Kaiser llegue a Carrasco y traiga las órdenes del Zar.
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