Zidane tuvo la peor despedida
El astro francés Zinedine Zidane se retiró del fútbol profesional con el sabor amargo de haber sido expulsado y por la derrota de Francia ante Italia en la final, sin poder despedirse a todo orquesta de su público tras 17 años de una trayectoria grandiosa. Zidane, de 34 años, palpitó en solitario desde el vestuario la definición en la tanda de penales 5-3 (1-1) que le dió a Italia su cuarto cetro ecuménico. Cansado y exhibiendo cierta impotencia en el juego, Zidane perdió la paciencia cuando al minuto 111 volvió sobre sus pasos y agredió con un cabezazo en el pecho al defensa Marco Materazzi. El público galo no podía creer que su ídolo dejara la cancha por una contingencia disciplinaria, pero el estratega se fue con la cabeza gacha al vestuario, casi sin saludar a su gente. Igualmente dejó su sello de calidad al ejecutar con maestría el disparo del penal cerca del comienzo del partido. Conductor elegante, preciso, de gran dominio de balón mostró todo su talento en esa acción, a los 6 minutos, cuando le «picó» el balón a Gianluigi Buffón con una frialdad que dejó helados a los miles de franceses presentes en el Olimpiastadion de Berlín. Pero en el suplementario el viejo conductor se agotó y ya casi no acompañaba las jugadas de ataque de su equipo, aunque el técnico Raymond Domenech lo dejó en el campo de juego esperando una estocada, alguna genialidad, algo impensado.
Su palmarés se puede resumir de manera sencilla, como lo falicitan los grandes jugadores: ganó los títulos en juego más importantes para un futbolista profesional, pero el de Francia-98 fue el que lo catapultó a la historia. Eurocopa-2000, Liga de Campeones de Europa 2002, Copa Intercontinental (1996 y 2002), Supercopa de Europa (1996 y 2002), Liga italiana (1997 y 1998), Supercopa de Italia (1997), Liga española 2003 y Supercopa de España (2001 y 2003) son títulos que sólo un excelso futbolista puede acumular.
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