"Me tocó comerme varias verdes"
Para muchos ha sido «el» jugador del campeonato que acaba de ganar Nacional, pero aún quienes no compartan totalmente esta afirmación deben rendirse a las pruebas de que el rendimiento de Jorge Bava en el último año lo transforman en uno de los futbolistas más destacados del ámbito local.
Suena extraño que en un equipo donde el mayor lucimiento debe ser para los delanteros y los que frecuentemente llegan al gol, en varios cotejos el mejor jugador haya sido precisamente quien tiene la misión de evitarlos. Así fue como se edificó este momento tricolor, cimentándose en un arquero sin grandes estridencias, sobrio, seguro, por momentos infranqueable.
Para quienes lo conocen hace tiempo, el arquero de Nacional sigue siendo el mismo «buen tipo» que masticó bronca varias veces, pues más allá que tuvo delante nada menos que a Gustavo Munúa y Sebastián Viera, también debió sortear otros escollos para adueñarse del arco tricolor: «ahora estoy tranquilo, porque hace tiempo estaba esperando esto y mientras tanto no podés desesperar; a mi me tocaron varias verdes y me las tuve que comer», dijo el portero, «porque es lógico que te saquen si jugas mal, pero salir de la titularidad siendo el arquero de la selección es bravo. Yo empecé un nuevo proceso en Nacional tarde porque estaba en la selección, y creo que no se me respetó … fue bravo, porque en vez de un premio ir a la selección, esa vez fue como un castigo», recordó sobre el período cuando perdió la titularidad a manos de Viera.
«Es lógico, después que te decidís por un arquero, el otro queda relegado: pasa hoy también con Viera o con Lucero (Alvarez) como pasó conmigo en su momento.»
Bava supo esperar su momento manteniéndose en la mejor forma física y deportiva, y jamás defraudó cuando esporádicamente le tocó jugar: «para mi no cambió mucho, no creo que mejoré demasiado ni veo gran diferencia con aquella mitad de 2003; pude rendir más por la continuidad de partidos, pero además todo cambia cuando el equipo gana y anda bien. En aquel momento fue un equipo que se desmanteló, desde Lembo hasta «El Chengue», y los que quedamos pagamos un poco el precio.» Finalmente, el portero subrayó que «uno de las primeras cosas que aprendés cuando venís a Nacional, lo primero que te llama la atención es que a lo largo del partido tenés poco trabajo; te tenés que acostumbrar a eso, porque te llegan poco y tenés que estar muy atento. Eso es clave, pero además cambia todo cuando ganás porque se resalta todo, tanto en mi caso como en el de los compañeros; creo que no fue tanto mejor esta campaña que la del año pasado, fue regular todo el año.»
Así de simple es Bava, el mismo que un día llegó casi en silencio a los tricolores, y que también sin grandes estridencias interesa a varios equipos en España. Apenas termine el Mundial puede viajar de un momento a otro rumbo a España, posibilidad que lo entusiasma pero no le quita el sueño: «si se da bárbaro, pero si no, tengo contrato hasta fin de año con Nacional, así que seguiremos acá.»
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