Brasil y Francia, un clásico contemporáneo con olor a revancha
Las selecciones de Brasil y Francia, dos campeonas del mundo, se aprestan a protagonizar hoy en Francfort, un nuevo capítulo de un clásico del fútbol contemporáneo, en un choque que para la escuadra verdeamarela tiene un fuerte componente de revancha. Ser eliminado de una Copa del Mundo nunca es agradable, pero la victoria de Francia sobre Brasil en la final del Mundial de 1998 está atravesada en la garganta de cada brasileño desde aquel día, y el partido de hoy será la oportunidad de poner las cosas en orden.
Brasil ya fue eliminado en otros Mundiales, y tal vez la derrota sufrida ante Argentina, en «Italia 1990″ es una de las más recordadas, pero el «accidente» de 1998 puede ser considerado el equivalente moderno del «Maracanazo», la derrota sufrida ante Uruguay en la final de 1950, hace más de medio siglo.
En Francfort estarán varios jugadores de la final de 1998. Los brasileños Dida, Cafú, Roberto Carlos, Zé Roberto, Emerson y Ronaldo sufrieron el 12 de julio de ese año viendo el festejo de Fabien Barthez, Zinedine Zidane, Liliam Thuram, Patrick Vieira, David Trezeguet y Thierry Henry. Brasil ya llegó a Alemania para disputar el Mundial como un favorito casi excluyente, condición apoyada en un plantel donde coexisten astros de la talla de Ronaldinho, Ronaldo, Kaká, Adriano, Roberto Carlos, Juninho y Cafú, además de nuevos talentos como Robinho, Cicinho o Fred. Para los franceses, la situación resulta más cómoda.
En el peor de los escenarios, ser eliminados por Brasil y su multitud de astros tampoco es una catástrofe, y una victoria representaría eliminar a los brasileños de un Mundial por tercera vez, después de 1986 y 1998. hoy, el responsable por el silbato será el español Luis Medina Cantalejo, auxiliado desde los laterales del terreno por sus compatriotas, Victoriano Giráldez Carrasco y Pedro Medina Hernández.
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