Australia rescata ante Croacia valioso punto que lo clasifica
Australia se clasificó para eliminarse con Italia en octavos, al empatar con Croacia 2-2 y eliminarla a duras penas en un intenso partido jugado a vida o muerte.
Los croatas se habían puesto en ventaja con un soberbio tiro libre ejecutado por Darijo Srna, en el minuto 2, desde un ángulo sesgado para sacudir las redes del arco de Stipe Pletikosa.
La reacción llegó cuando el defensa Craig Moore igualó con un tiro penal, a los 38´, en el estadio de Stuttgart, tras una ingenua mano cometida dentro del área por el defensa Stjepan Tomas.
A los 56´, el volante Niko Kovac hizo un regate en la puerta del área grande, desacomodó a un defensor y sacó un remate no muy fuerte en dirección a al cuerpo del arquero Zeljko Kalac, a quien se le escapó el balón, que se metió lentamente en el arco.
La desgracia de Kalac es que es uno de los siete integrantes de origen croata en el plantel australiano.
Pero un centro de los tantos que lanzó Australia al corazón del área croata dejó el balón servido a Harry Kewell, quien fusiló a quemarropa a Stipe Pletikosa a cinco metros del arco, en el minuto 79.
El croata Darío Simic fue expulsado por protestar a los 85, al igual que vio la tarjeta roja el defensa Brett Emerton, a los 86 y otro croata, Josip Simunic, a los 90+2, en un nervioso cierre de un encuentro jugado a todo o nada, sin concesiones.
Los «Vatreni» croatas (llenos de fuego) habían quemado las naves desde el comienzo del juego con el propósito de no desaprovechar la última oportunidad de mantenerse con vida en el torneo.
Pero la escuadra australiana que maneja técnicamente el entrenador holandés Guus Hiddink tenía resto físico y ánimico para recuperarse del baldazo helado que recibieron cuando se libraban las primeras escaramuzas.
Los croatas se jugaban la vida en cada jugada, se lanzaban desesperadamente a los pies para capturar el balón y se iban a las barbas del arquero Kalac con empuje, garra y puro corazón.
Los oceánicos capeaban el temporal como podían, pero también golpeaban duro en cada ataque y el arquero Pletikosa tuvo que salvar un balón sobre la línea de sentencia arrojándose sobre él cuando se le caían encima dos rivales.
La acción fue todo un símbolo de la ferocidad con que se libraba el encuentro, en una batalla de dos equipos que estaban dispuestos a llevarse la clasificación a toda costa.
Fue por eso que los nervios los traicionaron a ambos y llegaron las expulsiones en los últimos minutos, cuando cada pelota era disputada por los rivales como si fuera lo último que pudieran hacer en su vida.
Tim Cahill no pesó en Australia como en otros encuentros, así como Dado Prso fue un hombre clave en las furiosas embestidas croatas, aunque tropezaban contra una defensa oceánica bien plantada y sólida.
Te recomendamos
el mundial opacado
El caso Omar Abdulkadir Artan: deportación, racismo y escándalo en la antesala del Mundial 2026
Omar Abdulkadir Artan, el mejor árbitro de África, tenía los documentos al día, la VISA aprobada y todo en regla: iba a dirigir un partido del Mundial de Fútbol y Trump le rompió el sueño.
Compartí tu opinión con toda la comunidad