Luxemburgo reconoce evasión fiscal
SAO PAULO, Brasil
. El técnico de la selección brasileña, Wanderley Luxemburgo, envuelto en varios escándalos, dijo ser víctima de una campaña en su contra, aunque reconoció haber evadido al fisco, en una entrevista con el diario Folha de Sao Paulo.
«Están haciendo una campaña contra mí, quisiera saber de dónde surgió eso. Estoy siendo masacrado», se lamentó Luxemburgo en el avión mientras viajaba con su selección a los Juegos Olímpicos.
Sobre Luxemburgo pesan varias denuncias por presuntas irregularidades con Hacienda, negociaciones fraudulentas en la venta de jugadores, y hasta por haber mentido sobre su edad.
«Mi único crimen es la evasión fiscal. Del resto no soy culpable, absolutamente de nada», aseguró al periodista de Folha.
Luxemburgo acusó a su ex asistente Renata Alves (que afirmó tener pruebas en su contra) de haberlo colocado a él como único beneficiario en determinados negocios no declarados al fisco, aunque el técnico aseguró que también participaron otras personas.
«Es una campaña armada contra mí, quieren derrumbarme, y no se por qué, sólo sé que no es a causa del fútbol», afirmó, sosteniendo que «otros técnicos de la selección pasaron por malos momentos en el desempeño del equipo, pero no fueron víctimas de semejantes acusaciones».
Por su parte, el Ministerio Público Federal de Brasil denunció a Luxemburgo, por evasión de impuestos entre 1993 y 1997.
El proceso contra Luxemburgo está en manos del Octavo Juzgado Criminal de Río de Janeiro y, si el juez acepta la denuncia, comenzará una acción penal contra el entrenador.
También fue denunciada su ex secretaria y ex amante, Renata Alves, quien compró inmuebles y vehículos para Luxemburgo en varias subastas, sirviéndole como testaferro para evadir la carga fiscal sobre esos bienes.
La deuda total del técnico con el fisco asciende a 1.000.043 dólares, según denuncias del diario Jornal do Brasil.
Además del litigio abierto por el Ministerio Público, Luxemburgo está siendo investigado por la Policía Federal por portar un documento de identidad con la fecha de nacimiento alterada, lo que constituye delito de falsedad ideológica.
Luxemburgo nació el 10 de mayo de 1952, pero se registró en la ficha del Flamengo como nacido en la misma fecha pero del año 1955, con lo que rebajó su verdadera edad en treinta y seis meses.
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