"Con España jugué a muerte como si fuera por Uruguay"
El nombre de Gustavo «Panchi» Barrera pasó a ser conocido para muchos después de las intenciones de que el club que adquirió su ficha, Joventut de Badalona, comenzó los trámites para nacionalizarlo español y de esa forma podía tener además la chance de ser jugador de la selección ibérica. Fue entonces que la Federación Uruguay comenzó a dar los pasos ante FIBA para no perder a este jugador que, indudablemente con todo lo que se decía de él en España, iba a ser convocado para formar parte de los procesos de selecciones nacionales de nuestro país. Oriundo de Mercedes (Soriano), había llegado a los 15 años a Montevideo a jugar en Welcome.
-En Montevideo pasaste a ser conocido después que te citaron para jugar por Uruguay pero después España quería que jugaras para ellos.
-No soy muy conocido por que estuve nada más que ocho meses en Montevideo, firmé con Welcome, jugué en Cadetes un partido, después en Juveniles, salimos campeones, y raíz de ahí me fui al Joventut de Badalona de España.
-¿Cómo se generó esa chance?
-Fue durante un partido de preparación en Primera donde en los equipos no jugaban los mejores, entonces había chance para los juveniles. Me acuerdo que fue en la cancha de Defensor Sporting donde Oski Moglia le comentó a Nicolás (hermano) que había una posibilidad para ir a probar en España. Era una propuesta buena a pesar de que iba a ganar menos dinero, y solo me ofrecían un contrato por dos años, porque allá a cualquiera no le dan un contrato largo y bueno. Me fui ganando 400 euros, casa y comida. Sabía que estaba perdiendo dinero pero eso no era la prioridad en ese momento. Apareció la oportunidad de jugar el torneo Hospitalet donde juegan los mejores equipos de Europa, me fue muy bien y de ahí en más hubo varios equipos que se interesaron en mí y más aún cuando se enteraron de lo que yo ganaba. Fue entonces cuando el Joventut me ofreció un contrato largo y bueno.
-¿Qué clase de contrato es el que tiene con el club español Joventut de Badalona?
-El contrato que yo tengo es como español seleccionable, jugar por Uruguay pasaría a ser español no seleccionable. Sería como romper una cláusula y se me cortaría un contrato. Además yo di mi palabra de que si me daban el pasaporte yo iba a jugar por España, y así fue. Lo único que después la FIBA salió diciendo que yo solo podía jugar por Uruguay, así que no sé.
-¿Por qué no pudiste quedarte en Badalona y fuiste cedido?
-Cuando llegó el entrenador Aito García Reneses, un entrenador que tenía plena confianza y que sabía iba a jugar mucho, comenzaron los problemas para conseguir los papeles para tener el pasaporte comunitario. El tema se fue alargando y no podía jugar, en dos años y medio en lo único que pude estar fue el Torneo Súper4 con una selección de España en Argentina, donde no se jugaba nada. Ese torneo me servía para que mis papeles se aceleraran y después pasé a un torneo en LEB 2, nada serio.
-¿Qué pensaste cuando te llamaron para jugar por España?
-Se me cruzaron setenta mil pensamientos, porque dos años antes había ido a jugar el mismo torneo con Uruguay, y volver con España fue muy especial. De cualquier manera estoy muy agradecido por la oportunidad, porque la Federación Española como mi equipo, me han dado todo el apoyo. Me costó el hecho de pensar que iba a jugar por España, pero me hicieron sentir muy cómodas.
-¿Cómo sentiste la camiseta al momento de ponértela?
-Lo primero que pensé fue no defraudarla, tampoco a los compañeros, jugué con el mayor respeto del mundo y a muerte como si en ese momento lo hubiera estado haciendo por Uruguay.
-¿Pensaste en lo que se podía decir en Uruguay?
-Claro, pensé en qué podían decir mis hermanos, mi madre, los aficionados que no me conocen que podrían tener su pensamiento diciendo que soy un vendido, pero la gente que me quería de verdad sabía por qué lo hacía.
-El jugar por España, esperar la regularización de tus papeles, generó de inmediato un planteo de la Federación Uruguaya para traerte pasando incluso por FIBA.
-Sí, pero no entendía cómo un jugador que no estaba jugando en ninguna liga y que no había demostrado nada, generara una disputa entre Uruguay y España. Me molestaron algunas actitudes porque cuando yo estaba en Uruguay nunca me dieron las oportunidades a no ser en un Torneo Súper4 (2002) y porque nadie quería ir a jugarlo. Me acuerdo que los jugadores históricos de Uruguay no querían ir, y entonces llevaron un par de «guachos». Se fue por descarte.
-Seguramente habrás pasado noches sin pegar un ojo
-Fueron días muy duros y la peor parte la llevó Nicolás. Lo volví loco en dos años y medio, no sólo por el hecho de no jugar en España sino por la situación generada con Uruguay. Me acuerdo que lo llamaba a las cuatro de la mañana llorando diciéndole que me quería volver.
-¿Qué hablaste con el presidente de la FUBB, Ney Castillo en España?
-Me acuerdo que estuve un una cena hablando una hora, pero del tema selección en sí fueron 20 minutos. Me dijo que me querían para un torneo Sub 21 y después para la selección mayor. Yo le dije que si podía jugar por Uruguay lo iba a hacer, pero le dejé en claro que de lo contrario no iba a dudar en jugar por España a muerte.
-¿Qué pensaste cuando tu hermano Nicolás dio positivo de doping?
-No fue algo que me preocupó porque yo conozco a Nicolás y errores los puede cometer cualquiera. Lo apoyé a muerte como lo hubiera hecho él conmigo, y no hay más que eso. Además después él reconoció su error, algo que vale mucho, porque después de esos controles que le hicieron a Nicolás hubieron otros positivos y ninguno de esos jugadores tuvo los huevos suficiente para reconocer su error. Poca gente tiene el valor que tuvo Nicolás para decir que se había equivocado
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