El  libro del picaflor

–Picaflor, ¿qué me dice de la decisión de ratificar a Saralegui en la dirección técnica de Peñarol?

–Es una decisión que le compete a los dirigentes manyas. De todos modos, ya que usted acaba de poner el tema arriba de la mesa, El Picaflor quiere aprovechar para hacer algunas puntualizaciones porque hace hoy una semana exactamente que en esta misma página había informado del acuerdo al que habían llegado Juan Pedro Damiani con Julio Ribas.

–La misma versión salió en El País.

–Exacto. Esto confirma que los colegas también recogieron la misma versión y demuestra que no se trataba de ningún bolazo. Aquí lo que sucedió fue que el rendimiento del equipo en el clásico condicionó a los dirigentes y ahora no se animan a dar un paso adelante porque la prensa especializada también se la jugó a favor de Saralegui. Aquí son pocos y se conocen todos.

–El mismo Saralegui reconoció que estaba enterado de los contactos de Peñarol con Ribas, así que…

–Es cierto; el técnico lo reconoció en alguna entrevista que le realizaron. Lo que está claro es que el artiguense se ganó por mérito propio una nueva oportunidad y ahora existiría mayoría en el Consejo Directivo para ratificarlo.

El informante que le había comentado al Troquílido la existencia de la reunión entre Damiani y Ribas reconoció que hubo una marcha atrás y que el gran candidato ahora es Saralegui.

–¿El contador Damiani ya le dio la bendición?

–No, no, el candidato del contador Damiani es Julio Ribas. El propio presidente aurinegro reconoció que había mantenido la semana pasada una reunión con Ribas, «por temas personales» que no tenían nada que ver con la conducción técnica de Peñarol. El contador dijo que no habían hablado del tema para nada. Es bueno precisar que la información que había publicado LA REPUBLICA en esta misma página involucraba a Juan Pedro Damiani en la reunión –por lo que corresponde pedir las disculpas del caso al vicepresidente aurinegro– porque el interlocutor con Ribas fue su padre.

Lo que no está en tela de juicio es la existencia de la reunión, por lo que a confesión de parte, relevo de pruebas.

–No hay dudas de que la entrega del equipo en el clásico fue decisiva para que los dirigentes cambiaran de opinión.

–No tenga la menor duda de que fue así. La hipocresía de algunos dirigentes es sorprendente. Fíjese que antes del clásico cuestionaron algunas decisiones del técnico y tras el empate, sacaron la boquilla y atacaron a los periodistas que habían adelantado el preacuerdo con Julio Ribas que establecía un acuerdo por dos años.

Más de uno se ha subido al carro de Saralegui, pero Mario es un tipo inteligente y conoce bien a los bueyes con los que ara en Los Aromos.

Además sabe que si pierde tres partidos seguidos es boleta, porque es consciente de que el candidato del contador Damiani no es él sino Julio Ribas.

–No sería la primera vez que Peñarol contrata a un técnico sin el aval de Damiani ¿no?

–Ya ocurrió con Diego Aguirre y así le fue a La Fiera. Mire, en Peñarol es muy difícil contradecir la opinión del presidente porque, como dice el refrán, «el que pone la plata, monta…»

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje