Pita y Umpiérrez se lucieron en el ruedo con el Lancer III
Una vez más el predio de la Asociación Rural del Uruguay ubicado en El Prado montevideano se vistió de fiesta para albergar a la «Copa Super Prime» Ciudad de Montevideo, evento que contó con la organización del Club Uruguayo de Rally, apoyado por la ARU.
Para esta segunda edición, hubo una serie de variantes tendientes todas ellas a superar lo realizado el año anterior.
Modificaciones en el trazado del circuito, distinta ubicación del Parque Cerrado, la participación de más categorías invitadas y la realización en dos etapas del evento, fueron algunos de los cambios más importantes realizados por los organizadores.
La convocatoria era de indudable valor.
Y el público respondió en gran forma, porque a lo largo de las dos jornadas fueron varios los miles de aficionados que disfrutaron de la emoción y el vértigo de las distintas pasadas de los participantes, con vuelcos, golpes, pinchaduras y roturas, todo lo cual le fue poniendo la sal y pimienta que merecía este gran evento.
En la pista ¿o en el ruedo? los participantes de las diferentes categorías se brindaron por entero, permitiendo de esa manera redondear un muy buen espectáculo, el cual fue sumamente apreciado por los espectadores.
Un muy buen número de competidores pusieron la nota destacada del fin de semana en todas las categorías habilitadas.
Por el lado de los habituales participantes de los torneos del Club Uruguayo de Rally tuvimos representantes en Grupo N, clases 1 y 2, Grupo A clases 6 y 7 y la presencia «estelar» de dos autos en Grupo A Clase 8, vehículos de tracción integral, con turbo, de gran potencia y que marcaron un punto alto en referencia al espectáculo.
Nos referimos al Mitsubishi Lancer Evo II de Jorge Pita y José Umpiérrez y al Lancia Delta de Daniel Casalia y Alejandro Collazo.
La categoría «Sedanes Históricos» presentó dos divisiones: 1.600 c.c. y 2.000 c.c.
También estuvo presente la «Libertad 1.600″ con sus legendarios Ford Escort y Fiat 125 y las populares «Plataformas VW».
Jorge Pita se tomó la revancha
El año pasado había sido uno de los más destacados animadores de la primera edición de la «Copa Super Prime», pero finalmente, tras haber golpeado duramente el Lancer contra un cordón, Pita no pudo estar en la final.
Y este año el impetuoso piloto fernandino llegó dispuesto a tomarse la revancha.
Pero claro, ahora tenía como principal rival al Lancia del reaparecido «mono» Casalia, que iba a ser un duro rival.
Y así ocurrió a lo largo de todo el fin de semana.
A pesar de no estar en actividad desde hacía unos cuatro años, una buena «plumereada» permitió que el auto italiano estuviera en la Rural, demostrando Casalia que sus dotes conductivas siguen vigentes.
Realmente fue un placer ver a estos dos «pesos pesados» del rally pugnar por el triunfo.
Al cabo de la primera etapa Pita Umpiérrez prevalecían sobre Casalia Collazo, pero quedaba bien en claro que la definición iba a ser muy ajustada.
El domingo ambos salieron a jugarse el todo por el todo en cada pasada.
El Lancer un poco más espectacular, viajando más de costado y levantando más tierra en el ruedo.
El Lancia con un manejo más tranquilo, pero marcando buenos tiempos.
En la serie final, Pita y Umpiérrez se quedaron con el mejor tiempo, obteniendo de esta manera el triunfo en su categoría y en una hipotética general.
Casalia y Collazo demostraron que no han perdido el rumbo y que a medida que sigan participando en el certamen nacional, con el Renault Clio, volverán a estar en los primeros planos de la actividad.
Gran faena de D’Antonio y Fontana en la A 7
Con siete participantes, la categoría Grupo A Clase 7 presentó una muy interesante lucha.
El Peugeot 306 de D’Antonio y Fontana era uno de los favoritos, enfrentándose al Clio de Pujol Varela, al siempre vigente Ford Escort (tracción trasera) de Pucurull Pagliano y a los VW Gol de Devoto Rivero, Bonet Abella Rivero Rivero Rivero y de Piñeiro Alvarez. En este último caso, cabe destacar que por esta oportunidad Alvarez le cedió el puesto de conducción a Piñeiro, pasándose él para la butaca derecha.
El cambio en la tripulación no les fue favorable, porque problemas mecánicos los dejaron fuera de carrera, al igual que a Devoto, mientras que Bonet debía abandonar el domingo tras un golpe contra un muro.
En todo momento Bruno D’Antonio y Diego Fontana se mostraron como los más firmes candidatos para quedarse con el triunfo, el cual obtuvieron en forma merecida.
Sus rivales en la final fueron el «lagarto» Pujol y su sobrino Nicolás Varela, quienes con un auto de menor potencia que el Peugeot se ubicaron en la segunda posición.
Es de destacar que los tiempos obtenidos por el Peugeot 306 fueron realmente buenos, estando muy aproximados a los de los autos de tracción integral.
Por supuesto que esto se debió a lo trabado del circuito y a la poca extensión del mismo.
Gabriel Beltrán volvió a brillar en la A 6
El año pasado se quedó con el triunfo y en esta oportunidad el representante de Tarariras llegó a El Prado con toda la intención de volver a quedarse con el primer lugar.
Esta vez tuvo que conformarse con ganar «solamente» su categoría, porque los autos más potentes acapararon los mejores tiempos del fin de semana.
Pero en donde el piloto coloniense no tuvo rivales fue en la consideración del público, porque en ese rubro fue imbatible.
Cada vez que Beltrán y su copiloto Walter Ernst ingresaban al circuito con el Peugeot 206, se producía la ovación, brotaban los aplausos y se enfervorizaban los aficionados.
Bien se sabe que en rally lo espectacular no siempre es lo más efectivo y así fue que en alguna oportunidad el campeón nacional no logró el mejor tiempo.
Pero de todas maneras, en la final pudo batir «tranquilamente» a Ronny Wolloch y Daniel Parafita (Peugeot 206) quienes no pudieron presentar batalla debido a la rotura de un neumático. Esto no desmerece para nada todo lo bueno realizado por este binomio a lo largo del fin de semana.
Alfredo Mañana y Andrés Kalatzis cumplieron una destacada labor con su 206 y a punto estuvieron de poder participar en la serie final. No lo lograron, pero fueron de los más aplaudidos por el público.
Rodrigo Zeballos y Pablo Castro exigieron a fondo al Citroën Saxo.
El «coco» estuvo impetuoso y el sábado tuvo un buen revolcón, mientras que el domingo estuvo a punto de repetir la maniobra. Buena tarea, que marca el ímpetu de este joven piloto que sigue progresando paulatinamente.
Andrés Devoto se dio el gusto de participar llevando a su padre como copiloto, en un hecho que no pasará desapercibido para esta muy tuerca familia minuana.
Bermúdez Casella ganaron en la N 2
Esta categoría es una verdadera monomarca de VW Gol y hubo una muy buena paridad en referencia a la etapa del sábado, que tenía como ganador al reaparecido «tito» Gamboa junto a Dieo Bianchi, quienes quedaron fuera de carrera por razones técnicas.
En esa jornada se producía el abandono de Fernando Artagaveytia y Gonzalo Piana Idéntica suerte corrían Guzmán Cosentino y Carlos Velásquez. En la final el triunfo le correspondió a Marcelo Bermúdez y Juan Pablo Casella, mientras que la segunda posición fue para Eduardo Fernández y Sebastián Calvette.
Triunfo de Fontana Tahmazián en la N 1
La categoría menor presentó un interesante parque de máquinas: el Peugeot 205 de Fontana y Tahmazián, los Citroën AX de Reyes Mas
ón y de Pereira Sellanes y los Lada Samara de Martín y Carlos Acosta y de Martínez y González.
A pesar de una rotura sufrida el sábado de tarde, igualmente Andrés Fontana y Gabriel Tahamazián pudieron seguir en carrera y el domingo rubricaron un exitoso fin de semana, llevándose un muy festejado triunfo en su categoría.
El segundo lugar le correspondió a Pablo Martínez y Juan M. González.
Medero Paparamborda los mejores de la 1600
Sin lugar a dudas que el ver a los autos de la categoría «Libertad 1600″ muchos fanáticos habrán recordado los viejos tiempos del rally nacional.
Los muy carrereados vehículos ofrecieron su espectáculo en la Rural y finalmente el triunfo fue para Marcelo Medero y Mario Paparamborda, quienes en el certamen nacional de la categoría son uno de los más destacados animadores.
La posición de escolta le correspondió a Carlos De Armas y Javier Bevia.
Pablo Burger ganó en las Plataformas
Sin lugar a dudas que esta categoría fue una de las más apreciadas por los aficionados, porque prácticamente viajaban de costado durante la mayor parte del tramo del ruedo, desparramando ganas y entusiasmo.
Las populares «plataformas» gozan de una gran atracción en el interior de nuestro país, en este caso, en la zona de Colonia y el litoral. Pablo Burger Berrger fue el ganador de la final, escoltado por José Luis Pérez.
Buena presentación de los autos sport
La categoría «sedanes históricos» fue la más numerosa de esta segunda edición.
Varios Ford Escort y BMW 2002, un Fiat 125 y un Ford Capri aportaron lo suyo para completar el espectáculo.
En la división 1.600 c.c. el triunfo fue para Rafael Bastida Julio Vieras, seguidos por Alvaro Rodríguez Eduardo Gallo.
Por su parte en la división hasta 2.000 c.c. los ganadores fueron Pablo Bello Gonzalo Medeiros, escoltados por Rogelio Ramírez Juan Volonté. *
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