El libro del Picaflor
–Picaflor, ¿qué menú preparó para hoy?
-El menú estará compuesto con varios ingredientes que aportaron colegas que fueron testigos de un hecho muy pero muy comentado.
–Vaya al grano y déjese de cháchara.
-El sábado 6 de mayo se realizó una velada de boxeo internacional en el Palacio Peñarol donde peleó Carril Herrera. Hubo varias peleas entre amateurs y el plato fuerte de la noche fue la de Herrera que perdió sin levante. El Palacio se vistió como en sus mejores épocas. Hubo cerca de 3.000 personas en el gimnasio aurinegro algunas de las cuales recibieron la ovación del público presente. Hubo dos personas que resultaron abucheadas y pasaron la vergüenza más grande de sus vidas.
– ¡Qué pasó!
– El amenizador de la velada destacó la presencia de varias personalidades del mundo de la política y el deporte. Por ejemplo, agradeció la presencia del Ministro de Transporte y Obras Públicas, Víctor Rossi…
– ¿No me diga que abuchearon a Rossi?
– No señor. Rossi fue uno de los más aplaudidos y reconocidos por la multitud. Idéntico trato recibieron las glorias del boxeo, Dogomar Martínez y Cuerito Rodríguez. La silbatina copó el Palacio cuando el presentador dijo que entre las personalidades se encontraban en la velada el presidente de la AUF, Eugenio Figueredo y el vicepresidente de Peñarol, Juan Pedro Damián. La gente estuvo silbándolos durante, por lo menos, cinco minutos. Fue una repulsa generalizada del público que censuró de esta manera a los dos dirigentes que han tenido la responsabilidad de dirigir los destinos del fútbol uruguayo en los últimos ocho años. Uno como presidente de la AUF y el otro como vicepresidente.
– Si ese no es el pueblo, Troquílido, el pueblo dónde está; ¿no?
– El pueblo nunca se equivoca. Es el soberano. De acuerdo a lo que le comentaron algunos colegas al Troquílido sorpresivamente este episodio no ha trascendido ni a merecido ninguna sirena- Juan Pedro Damián y Figueredo acordaron ir al Palacio Peñarol para distraerse un poco. El vicepresidente de Peñarol, salió de su casa y en su auto, pasó a recoger a Figueredo para ir juntos. Se ubicaron en el ring side, hablaron largo y tendido mientras esperaban la velada de fondo. En varias oportunidades se vio a Figueredo levantarse de su butaca para departir con Víctor Della Valle que estaba sentado junto a su sobrino, Alejandro Balbi…Pero cuando arrancó la silbatina, tanto Figueredo como Juan Pedro Damián anfitrión- quedaron colorados como un tomate. Fue una humillación espontánea de los aficionados que juzgaron su actividad pública como dirigentes de fútbol…En un momento, Figueredo empezó a parodiar que él también se auto silbaba pero la gente no lo dejó de abuchear.
– ¿Y Juan Pedro qué hizo?
– Sufrió en carne propia, la censura que la afición deportiva ha hecho de su gestión como neutral de la AUF y ahora como vicepresidente del peor Peñarol de la historia. Un colega del plumífero que estaba sentado a escasos metros de los abucheados le confirmó al plumífero que Juan Pedro Damián se sintió muy mal y se limitó a mover la cabeza cómo diciendo: ¿ a mi me hacen esto?
– Por eso el domingo, Damián (h) adelantó que Peñarol no había resuelto aún su posición respeto a la re- reelección de Figueredo.
– Ocurre que en el Consejo Directivo de Peñarol hay una mayoría que considera que el club debe tirar todo abajo en la AUF, entre ello a Eugenio Figueredo. Ocurre que en la minoría están los dirigentes que en este momento están incidiendo en las decisiones de la institución y estos condicionan la decisión final. La desagradable experiencia que vivió Juan Pedro Damián la noche del sábado 6 de mayo fue un mensaje categórico. La gente no quiere a Eugenio Figueredo y también reprobó su actuación directriz…Dice el refrán, no hay peor ciego que aquel que no quiere ver…
– Ni peor sordo, que aquel que no escucha la voz del pueblo, Troquílido… *
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