Abogados informaron a la Asamblea de la AUF en base a un documento "trucho"
El contrato firmado el 21 de noviembre del 2000 entre las máximas autoridades de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) y los representantes de Tenfield SA dice una cosa, pero las copias dicen otra, ya que fueron adulteradas para favorecer a la empresa, en detrimento de los clubes, según se desprende de la siguiente investigación periodística
Las pruebas se detectaron una vez se logró acceder a dos copias de los documentos originales que tienen la misma fecha, párrafos diferentes y fueron firmados en una oportunidad por el contador Julio Szafrán (original) y el segundo, por el vicepresidente de Tenfield SA, Nelson Daniel Gutiérrez. La maniobra quedó al descubierto con el repartido que el Consejo Ejecutivo remitió a los clubes antes de la Asamblea General Extraordinaria celebrada el pasado martes 2 de mayo, donde no se permitió el ingreso a la prensa a pesar que el presidente de Liverpool José Luis Palma, mocionó para que le permitieran el ingreso.
Los «neutrales» de la AUF entregaron a las instituciones por primera vez una copia del convenio celebrado el 21 de noviembre del 2000, donde sin la autorización expresa de la Asamblea General (Art. 17, literal j 3) el Ejecutivo otorgó una prioridad por los derechos de imagen de la selección nacional correspondiente a las Eliminatorias del 2010. (Obsérvese que el convenio fue firmado dos años después de haber vendido por diez años los derechos de imagen del fútbol uruguayo a la empresa Tenfield SA por 50 millones de dólares y cuando aún no se conocía la sede del evento).
En el documento original, en el Objeto del convenio, se explicitan los compromisos de Tenfield S.A por la prioridad de los derechos de las Eliminatorias del 2010 a cambio del pago de U$S 2.250.000, detallados en tres literales a), b) y c).
Inmediatamente, el original contiene un párrafo que dice textualmente: «Para el caso que Tenfield fuera el único oferente de los derechos referidos y fuera adjudicatario definitivo, el precio final por los derechos adquiridos se fijarán en función del actual precio por concepto de Eliminatorias, y en caso de modificarse el régimen de disputa, se aplicará la paramétrica en virtud al número de partidos y tiempo en el cual se ejecuten los mismos, resultando proporcional a las Eliminatorias para los años 2002 y 2006″ (que fueron U$S 7.000.000 por cada una).
Este párrafo fue parcialmente modificado con relación al documento que le entregaron a los clubes y el que utilizó la Comisión de Juristas que hizo un informe favorable al mismo.
Lo que dice el contrato trucho
Increíblemente, se falsificó el contrato original del 21 de noviembre de 2000 y el Consejo Ejecutivo entregó a los clubes que no fueron consultados por el Consejo Ejecutivo como lo exige el Estatuto de la AUF y a los abogados que redactaron el informe para la Asamblea del pasado 2 de mayo, una versión muy diferente del documento.
Inmediatamente, al literal d) del Objeto del convenio, el contrato trucho dice:
«Todo ello sin perjuicio del derecho de Tenfield de preferencia sobre cualquier otra propuesta, en igualarla o mejorarla (cláusula VII del contrato suscrito entre la AUF y Tenfield, de fecha 20 de noviembre de 1998)».
De este modo, los neutrales exoneraron a la empresa de la obligación que tenía de mantener la base del precio pagado en las anteriores Eliminatorias (2202 y 2006), por lo que la actuación de Eugenio Figueredo y el doctor Jorge Almada, nuevamente, favoreció más los intereses económicos de Tenfield SA que la de sus representados que son los clubes.
Obligaciones especiales
De acuerdo a la copia del documento original que obra en poder de LA REPUBLICA, «la AUF se obliga a hacer un llamado público de ofertas y adjudicación por los derechos de las Eliminatorias de 2010, antes del 30 de diciembre de 2006. Tenfield a su vez tendrá el derecho de presentar a consideración de la AUF, en los mismos términos de lo dispuesto por el Art. 17º del Estatuto de la AUF, en cualquier momento propuesta u oferta por los referidos derechos».
Este tema ha generado una polémica entre la AUF y Tenfield SA porque la empresa sostiene que los U$S 2.250.000 por los cuales la Asociación ya le entregó carta de pago definitivo, es el monto total por los derechos de las Eliminatorias del 2010. Así consta en la Memoria del ejercicio 2003 aprobada por la Asamblea General.
Así, surge también de los Balances de los Ejercicios 2000, 2001, 2002, 2003 y 2004, donde los U$S 2.250.000 aparecen imputados en el rubro Pasivo No corriente, Cuentas Transitorias como «opción por los derechos del Mundial 2010″.
En el Balance del año 2005, aprobado el pasado 26 de enero por la Asamblea Ordinaria, los U$S 2.250.000 figuran como precio definitivo de los derechos de las Eliminatorias 2010, fortaleciendo la posición que tiene Tenfield SA sobre el polémico negocio que ahora Figueredo por la presión que ejerció el presidente de Liverpool José Luis Palma se ha negado a reconocerle a la empresa.
Szafrán primero y Gutiérrez después
La frutilla de la torta del documento trucado surge al comparar los firmantes que actuaron en representación de las partes. En el original que Figueredo le escondió a los clubes firmaron él, en su condición de presidente de la AUF, el doctor Jorge Almada como secretario general y en representación del vicepresidente de Tenfield SA, Nelson Daniel Gutiérrez, por autorización de la misma, lo hizo el contador Julio Szafrán, profesional que hacía y deshacía por ese entonces en la empresa. Increíblemente, la copia del convenio que el Consejo Ejecutivo repartió a los clubes y a los abogados, aparecen firmando Figueredo, Almada por la AUF, desapareciendo de la escena el contador Julio Szafrán y reapareciendo Nelson Daniel Gutiérrez, que no había comparecido en el documento original.
Todas estas desprolijidades ameritan una urgente respuesta de los clubes que han sido engañados y usados para avalar un negocio que fue ilegítimo desde un comienzo porque hay mucho dinero en juego y según estimaciones del presidente José Luis Palma, el perjuicio a los clubes rondaría los U$S 11.000.000. *
Facsímil de los dos contratos, el original (a la izquierda) y el «trucho» donde se pueden apreciar las diferencias que llevaron a los clubes a «perder» varios millones de dólares.
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