El libro del Picaflor

–Picaflor; ¿qué me dice del partido Internacional – Nacional?

–Nada nuevo bajo el sol. ¿Usted está sorprendido?

 

–Fue un afane.

–El Picaflor está vacunado. Lo que sí le molesta mucho al plumífero es escuchar a algunos dirigentes de Nacional que censuran, despotrican contra el gobierno de la CSF, el Comité de Arbitrajes y ainda mais y le quieren hacer creer a la gente que están en la oposición. Esta dirigencia de Nacional tiene bien merecido que el sistema los asalte porque ella avala, apoya ciegamente a los responsables de que ocurran estos hechos dentro de los campos de juego. ¿Acaso usted cree que este Torres afanó a Nacional de motu proprio?

 

–Le faltó sacar el revólver y ajusticiar a todos los jugadores de Nacional.

–La culpa es de los dirigentes de Nacional que un día sí y otro también dicen públicamente que el mejor dirigente del fútbol uruguayo es Eugenio Figueredo, que no tiene sustituto, que nadie tiene el peso político de él a nivel internacional. ¿Cuántos torneos ha ganado el fútbol uruguayo bajo la protección y el peso político de Figueredo? Acá están los resultados. Al que no quiere sopa, dos platos.

 

–La verdad es que las estadísticas apoyan sus palabras.

–Los hechos avalan lo que El Picaflor viene denunciando casi en solitario: que existe una organización en el Uruguay y en el continente, cuyo único objetivo es sacar ventajas personales y económicas. A los cuadros de fútbol, a las instituciones, que las parta un rayo. El plumífero lamenta lo que ocurrió en el Beira Rio por los hinchas de Nacional, por Martín Lasarte, por los futbolistas que dejaron todo dentro de la cancha. Pero como los dirigentes de Nacional están pa’ l circo, ahora que vayan a llorar al cuartito. Que sigan apoyando a Figueredo que así le va a ir al club. Es muy factible que a muchos de ellos, en lo personal les vaya muy bien, bigote pa’arriba pero al Bolso lo van a matar porque a la organización no le conviene que un club uruguayo se destaque en la competencia internacional. En este mundo, el que a hierro mata, a hierro muere.

 

–Pero la dirigencia de Uruguay debe hacer algo, porque de lo contrario no tiene sentido participar de las competencias internacionales.

–Mire, la cuestión es mucho más profunda de lo que usted piensa y los dirigentes de Nacional, los que cortan el bacalao, saben muy bien cómo se juegan estos partidos. Lo que pasa es que algunos de ellos no hablan, porque están esperando cargos importantes a nivel internacional, hace tiempo que están haciendo lobby para acceder a ese mundo maravilloso de la joda y plata fácil. Entonces no pueden patalear demasiado. Como dice el contador Damiani, están haciendo tormentas con matracas. Ayer, todos criticaron al paraguayo Torres, a Carlos Alarcón del Comité de Arbitrajes de la CSF, pero ninguno recordó que el vicepresidente de la CSF, que cobra todos los meses U$S 10.000 de viáticos por mes, porque el fútbol uruguayo lo designó para defender sus intereses, vive en este bendito país y es el presidente de la AUF. ¡No pueden ser tan hipócritas!

 

–Cada uno defiende su chacrita, Troquílido.

–El martes pasado los dirigentes de Nacional, encabezados por su presidente Eduardo Ache, fueron a la Asamblea y ratificaron el apoyo a Figueredo, lo adularon, le dijeron que estaba más firme que nunca, que no lo volteaba nadie a pesar de que la Asamblea del club declaró persona no grata al presidente de la AUF y nunca modificó esta resolución. 48 horas después de batirle el parche, salen a los medios a denunciar la corrupción de la Confederación y reclaman cambios. Por favor, consulten a un sicólogo porque la verdad es que dejan mucho que desear, señores dirigentes de Nacional. *

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