Como mínimo debe hacer dos goles
Los tricolores siguen sin poder ganarle a equipos brasileños jugando como locales por Copa Libertadores, y la racha negativa ante los norteños asciende ya a veintiséis años, desde aquel último uno a cero del 6 de agosto de 1980, cuando con gol de Victorino llegaban a su segunda Copa Libertadores de América.
En el ingreso de Inter al campo Edinho ya mostró la personalidad que luego confirmó en el partido, mostrándose impermeable a los silbidos, ya que fue el único jugador que salió por fuera de la manga; los rojos se fueron inmediatamente a saludar a su gente ubicada en la bandeja superior de la tribuna José María Delgado, como en la primera vuelta.
La labor de Edinho minimizó la ausencia de Tinga, uno de los jugadores más promocionados de la oncena gaúcha.
Para el dueño de casa fue espectacular el recibimiento cuando ingresó al campo acompañado por un grupo interesante de mascotas y por los tradicionales papelitos, serpentinas y una sucesión de fuegos artificiales que surgió desde el talud que da a la cancha de tenis.
Luego del gol de Vanzini el aliento de la parcialidad tricolor llegó a su momento culminante, mientras el «baldazo» de agua fría se produjo cuanto Inter logró el empate en los descuentos, congelando las aspiraciones tricolores. Ese fue el primer gol recibido por Nacional jugando en el Parque Central en esta edición de la Copa.
La de anoche fue la segunda derrota sufrida en su estadio desde la remodelación, pues el año pasado cayó ante Olmedo por el certamen internacional, en tanto aún no ha perdido en el ámbito local.
Cuando apenas comenzaba la segunda parte el arquero Clemer quedó tirado en el césped, aparentemente aturdido por un petardo que cayó en el área chica; en ese momento luego de algunas conversaciones el juez del encuentro habló con el encargado de la guardia policial, e incluso estuvo a punto de suspender el cotejo.
Mientras el primer gol visitante «congeló» las ilusiones albas, el segundo enardeció a los hinchas, debido a los gestos de Rentería en los festejos del tanto. El clima se tornó insostenible en algunos sectores del Parque cuando se decretó la expulsión del delantero, ya que algunos hinchas «se lo querían comer» por sus provocaciones, algunos objetos volaron al campo, y los voluntarios tricolores trataron de calmar los ánimos haciendo lo imposible por calmar a los más enardecidos.
Nacional deberá ahora ir a buscar una victoria a Porto Alegre, la que deberá tener dos goles de diferencia para concretarse directamente; si los tricolores ganan por un gol entrará a tallar la cantidad de goles convertidos como visitantes, por lo que el equipo de Lasarte tendrá que tener en su haber por lo menos dos para avanzar a la siguiente ronda. Si gana uno a cero el clasificado será Inter, si lo hace tres a dos avanzará Nacional, y si gana dos a uno la clasificación se define mediante tiros penales. *
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