El libro del picaflor
–Picaflor, ¿qué me dice de la desvinculación de Luis Garisto de Peñarol?
– El procedimiento fue una vergüenza, los dirigentes no respetaron las credenciales y antecedentes de Garisto en el club, su trayectoria profesional, su don de gente. No respetaron nada. Lo manosearon; por este motivo el entrenador exigió una carta donde la Comisión Directiva establecía que lo cesaba a los efectos de reclamar ante el Tribunal Arbitral Integrado, los tres meses por concepto de despido que contempla el Estatuto del Entrenador. Garisto murió de pie, con las botas puestas, como un señor. Algunos dirigentes de Peñarol no pueden pararse a un espejo.
–¿Por qué?
-Qué casualidad que los dirigentes que lideraron y le serrucharon las patas a Garisto son los mismos que integran el fondo de inversión que puso U$S 700.000 en el club. ¿A usted no le llama la atención este detalle?
–¿No me diga?
-¿Usted dónde vive? Es vox populi que los cuatro dirigentes que conformaron el fondo de inversión son el vicepresidente Juan Pedro Damiani, el arquitecto Vito Atijas, el escribano Edgar Welker y Ruben Marturet. Ellos fueron los que inventaron el negocio: colocaron plata con una gran expectativa financiera, creían que el equipo iba a rendir, los jugadores se iban a capitalizar y ellos iban a recuperar con crece la inversión. Hete aquí que los jugadores que compraron, salvo Pouso, son unos proyectos de ropero, no juegan nada, son medio pelo y con ellos Peñarol no puede figurar ni en la Liga Guruyú… Vaya casualidad, los cuatro dirigentes que lideraron la echada de Garisto del club son los mismos que colocaron la plata en los jugadores.
–Es dura la mano. Después quieren que la gente crea en los dirigentes y en la organización del fútbol.
–El Picaflor quiere destacar la férrea posición del contador José Pedro Damiani que en todo momento se opuso al fondo de inversión, dijo que no lo apoyaba y censuró su instrumentación…Si la Ley 14.996 dice que ninguna persona física puede ser titular de los derechos económicos ni federativos de un deportista, está por demás claro que los dirigentes de Peñarol no pueden invertir dinero en ellos porque es el mismo perro con distinto collar. Además es una incoherencia total: los mismos que censuran la actitud del empresario Paco Casal, los que dicen que él fue el que fundió el fútbol, terminan haciendo lo mismo en su institución.
–Hace falta un poquito de coherencia, ¿no?
-Mire, la verdad que lo que le está haciendo falta a algún dirigente de Peñarol es un sicólogo…Hablan que el sistema se cae de a pedazos, que fundió al fútbol y están a favor de Figueredo que es el más fiel representante e ideólogo del modelo que ellos dicen que quieren terminar. Los dirigentes dicen que Paco Casal les robó a tres futbolistas y ahora parece que van a ser citados por Tabárez para integrar a la selección que es el equipo de la AUF. ¿ Quién entiende este mejunje?…Como pueden permitir que el técnico de la selección cuyo sueldo es pagado con los aportes de todos los clubes, entre ellos Peñarol- cite a jugadores que fueron raptados sin su consentimiento del club y se burlaron de todos los Reglamentos de la AUF?
–Cuanta razón tenía «Discepolín», Troquílido: la biblia junto al calefón.
-Impresentable…Algunos dirigentes de Peñarol que están liderando este nuevo proceso histórico, nefasto, deberían darse cuenta que la crisis que vive el club, tiene las mismas causas que la que vive el resto del fútbol uruguayo, en especial la AUF. El diagnóstico es el mismo y la causa también.
Dejen el doble discurso y metan el bisturí a fondo como le prometieron a la masa social porque, como dice el colega Quique Yanuzzi, la gente no se come más la pastilla. *
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