CLUBES CENSURARIAN SU ACTUACION Y PODRIAN RETIRARLE LA CONFIANZA POLITICA

Ejecutivo en la cuerda floja por la extensión del contrato

La dinámica de los acontecimientos políticos en la AUF ha determinado que la casi segura re-reelección del Consejo Ejecutivo ahora esté condicionada al informe que redactará la Comisión de Abogados, designados para que analicen todos los antecedentes de la firma de la extensión del contrato con Tenfield S.A.

Varias instituciones, entre las cuales se sumarían Nacional y Peñarol, podrían censurar la actuación del presidente Eugenio Figueredo y del secretario general, doctor Jorge Almada, por haberse apartado de lo que votó la Asamblea General del 30 de enero de 2003.

Los abogados designados, doctores Eduardo Neyra (ex delegado de Defensor Sporting), Alvaro Escurra (ex delegado de Wanderers), Silvio Hernández (delegado de Bella Vista), Hernán Navascués (delegado de Nacional) y el doctor Jorge Barrera (delegado de Peñarol), aceptaron la propuesta que votaron los clubes en la sede de Rentistas y analizarán todos los antecedentes.

Cabe destacar que tanto Neyra como Escurra que no forman parte de las delegaciones de sus clubes pero que participaron de la cuestionada Asamblea del 30 de enero de 2003, aceptaron el petitorio y trabajarán en la Comisión junto a los tres restantes juristas para elaborar el informe.

Hubo total consenso en la sede de Rentistas en que, de verificarse el tenor de la denuncia del presidente de Liverpool, José Luis Palma, se configuraría un total apartamiento del Consejo Ejecutivo del mandato de la Asamblea General, una flagrante violación al Art. 17º del Estatuto de la AUF (la venta de los derechos de TV es un resorte exclusivo de la Asamblea), por lo que habría una moción de censura y retiro de confianza política para Figueredo y Almada.

El presidente de la Asociación había planteado la posibilidad de que los «neutrales» Almada y Pastorini también se sumaran a la Comisión, pero fue rechazada por los clubes porque entienden que uno de los postulantes es uno de los investigados.

 

Una traición a la Asamblea

Luego de las intervenciones de Arturo Del Campo (Danubio) y José Luis Palma, en la sede de Rentistas, se produjo un silencio profundo por parte de los demás presidentes y delegados de clubes que resignadamente no pudieron quebrar una lanza por los integrantes del Consejo Ejecutivo.

-«Antes de hablar de hacer cambios políticos que requerirían una modificación Estatutaria tenemos que analizar si estos neutrales han respetado el mandato de la Asamblea. Si confirmamos todo lo que ha denunciado Palma, no hay dudas de que hay que retirarle la confianza a este Ejecutivo», comentó Arturo Del Campo a esta página deportiva.

Un dato curioso; varios de los clubes que se han alineado a la actual administración de la AUF no tuvieron argumentos para contrarrestar las críticas que formularon los «Tres Mosqueteros», como se identifican a los presidentes de Danubio, Liverpool y Defensor Sporting.

La firme exposición del economista Eduardo Ache arrastró a todos los «indecisos» a que había que investigar las denuncias de Palma, porque si faltan once millones de dólares, «todos tenemos que ir a golpear la puerta y a reclamar el dinero que nos falta», sentenció el presidente tricolor.

El talón de Aquiles es el agregado del Capítulo XVI c) AUTORIZACIÓN, donde Eugenio Figueredo y el doctor Jorge Almada, declararon, aseguraron ( y después firmaron) que «la Asamblea de Clubes de la AUF aprobó la presente prórroga y el texto del presente contrato (firmado el 30 de mayo del 2003) en todos sus términos, en reunión extraordinaria celebrada el 30 de enero del 2003, que luce en el folio 007 de Actas de la AUF».

Una mentira más grande que el Estadio Centenario, porque la mayoría de los clubes se enteró del tenor del documento dos años después de haberse firmado, cuando la empresa Tenfield S.A recordó a los clubes que para modificar el calendario sin su consentimiento debían pagar una multa del 20% (Capítulo II f)) que la Asamblea nunca consideró ni votó pero que Figueredo y Almada concedieron a la empresa de Casal, Francescoli y Gutiérrez.

Este tema es ahora la piedra en el zapato que tiene Figueredo que pensó que nadie iba a investigar su pasado (no contaba con la astucia de Palma) y creía que tenía totalmente despejado el camino con miras a las elecciones de julio. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje