El libro del picaflor
—Picaflor, ¿qué me dice de las declaraciones del ministro Lepra?
–Como dicen en los pagos de Rocha, «el rancho se le está cayendo de a pedazos a Figueredo» . Lo están bombardeando desde todos los frentes del gobierno y el hombre parece no acusar recibo. Ante tanta insensibilidad los gobernantes, que tienen responsabilidad jurídica y no pueden mirar para el costado, le envían mensajes al presidente de la AUF para que dé un paso al costado.
–Lepra aclaró que sus críticas las hacía como ex vicepresidente de Peñarol y no como miembro del Poder Ejecutivo.
–Todo bien, pero él es un ministro de Estado y no se puede quitar esa responsabilidad de arriba a la hora de manifestarse públicamente. Hay gente que lo criticó porque dice que cuando era vicepresidente de Peñarol no abrió la boca y nunca criticó al Consejo Ejecutivo de la AUF porque lo integraba el hijo del contador Damiani. De todos modos, su opinión debe respetarse porque la Constitución de la República lo habilita, ¿no?
—¿No le parecen demasiadas coincidencias que un día sí y otro también, integrantes del gobierno se refieran al descrédito del gobierno del fútbol?
–Cada uno interpreta los mensajes como quiera. El Picaflor tiene una sola forma de decodificar los fenómenos comunicacionales. Lo que le están diciendo a Figueredo es que se tiene que ir cuanto antes. El ministro Lescano se lo dijo cara a cara, sin ambages, que diera un paso al costado. Reclamó un baño con abundante agua, jabón y cepillo de alambre para la Asociación. Figueredo parece que vive en una galaxia y se hace el desentendido. Ahora, el ministro Jorge Lepra le tira con munición gruesa desde Caracas y el presidente no acusa recibo. Acá hay algo que rompe los ojos: si Figueredo no se va, como el título de la murga, lo van a obligar a salir. La denuncia pública que le hizo el presidente de Liverpool, José Luis Palma, lo dejó al borde del precipicio ante la opinión pública.
—Muchos colegas suyos le salieron al cruce a Lepra y criticaron su actitud.
–En algunos casos se justifica la iracundia de los colegas porque les están criticando al hombre al cual le deben favores. ¿Usted no recuerda lo que declaró Figueredo a El Observador hace un tiempo?
—La verdad es que no tengo conocimiento, como decía Chiarino.
–Figueredo confesó que ayudaba a periodistas, que les conseguía avisos y otras yerbas más… ¿ A quién van a defender en este momento esos seudocomunicadores? Algunos de los que han salido a fustigar y descalificar al ministro Lepra han recibido favores económicos del presidente de la AUF, por lo que es razonable que lo defiendan ante las críticas del secretario de Estado. Pero mire que lo que Lepra señaló no es novedad para nadie que esté dentro del fútbol. Que los clubes y algunos dirigentes le dan plata a las barras bravas, financian viajes al exterior, les entregan entradas, lo sabe todo el mundo. Por lo tanto, nadie debe sorprenderse con lo que dijo Lepra. Hay que terminar con las hipocresías y los hipócritas. Los «independientes» le salieron al cruce al ex vicepresidente de Peñarol porque le pidió la renuncia al hombre a quien ellos –o la mayoría– le deben favores.
Te recomendamos
cuatro veces
Uruguay: el tetracampeón que la FIFA reconoce y la historia avala
La discusión sobre los títulos mundiales de la Celeste vuelve a encenderse, pero los documentos oficiales y la propia casa madre del fútbol respaldan una verdad inobjetable: Uruguay luce 4 estrellas y tiene derecho a hacerlo.
Compartí tu opinión con toda la comunidad