CARIL HERRERA, UNA HISTORIA DE SACRIFICIO, GANAS Y ESFUERZO

De feriante a doble campeón mundial

El boxeo, luego de una etapa de ostracismo donde casi no se organizaban veladas, vive actualmente un momento de gran despegue. Esto se da por varios factores, el apoyo que ofrece al mismo la Presidencia de la República, con su proyecto «KO a las Drogas», la seriedad que ha ganado a todos sus integrantes y dirigentes y la aparición de varios boxeadores de gran nivel. La «frutilla sobre la torta» se la dio el pasado viernes Caril Herrera, quien ganó en el mítico Palacio Peñarol los títulos mundiales Fedelatin del Concejo Mundial de Boxeo y el Mundial Latino de la Organización Mundial de Boxeo. El «Ratón Asesino» que lleva catorce peleas disputadas, todas ganadas, y once por KO, llegó a esta actividad luego de ser feriante y trabajar en una mueblería. Hijo y hermano (Marner Herrera) de boxeadores, lleva este deporte en su alma y posee una zurda mortífera que causa estupor en su rivales. Caril Herrera, nos contó su historia en el mundo del pugilato y su coronación como doble campeón mundial.

 

– ¿Cómo se dio su llegada al boxeo?

– Era un chiquilín de familia muy humilde, que debió dejar de estudiar en sexto de escuela para ir a trabajar en la feria, ya que las circunstancias me obligaron a ello. Después comencé a trabajar en una mueblería, donde estuve algún tiempo hasta que deje por este deporte. Un día que se me dio por salir a correr con mi hermano Marner Herrera, le dije que porque no empezábamos a boxear, y luego de estudiarlo ambos en forma detenida, comenzamos a entrenar en el club Peñarol.

Después de cinco meses me vieron apto para que debutara, haciendo mi pelea donde derroté a mi rival por KO a los 46″ y allí fue donde se inició toda esta historia.

 

– ¿Alguna vez soñó cuando arrancó en esta carrera deportiva que podía llegar a este presente con dos títulos mundiales en su haber?

– Jamás, ahora estoy viviendo un sueño que me mantiene en las nubes y de donde no quiero bajar. Después de conseguir el título mundial, hablando con mi hermano con unos mates de por medio, retrocedí en mi vida ya que después de tanto sacrificio, tanta lucha, por fin se dio una victoria que despeja el camino y abre grandes posibilidades.

 

– ¿Cuándo se dio su llegada al Golden Gym para entrenar?

– Mi meta siempre fue ser un profesional y poder dedicarme al boxeo. Cuando la actividad decayó en algo en el 2002 y había pocas velada, decidí cambiar de club y me fui a entrenar al Golden Gym. Allí me vieron condiciones, buena madera, y empecé a trabajar a full. Ellos sabían que soy muy constante en lo que hago e hicieron una apuesta importante en mi, que finalizó con los títulos internacionales conseguidos el pasado viernes.

 

– Su hermano en un primer momento era fondista en las veladas de boxeo y usted semifondista y eso con el tiempo cambió. ¿Cómo sobrellevaba esta situación hasta el momento actual?

– Con mi hermano en ese sentido nunca hubo rivalidad y al contrario el apoyo fue mutuo en todo momento apostando a cumplir buenas labores arriba del ring y lograr alcanzar éxitos trascendentes. Lamentablemente él tuvo un altibajo que llevó a que yo pasara a ser fondista, como en un futuro puede serlo el. Eso es lo de menos, lo importante es seguir generando por parte de ambos una carrera que sea de orgullo para la familia y de destaque en el boxeo nacional e internacional.

 

– ¿Cómo vio su actuación en la pelea?

– Después del tercer round me ví desnivelando al argentino. Por lo que tengo entendido el jurado le otorgó a él los dos primeros rounds y eso en un primer momento complicó. Yo no se que me pasaba en ese instante, no se si eran los nervios o la gran presión que tenía por ganar que no lograba soltarme arriba del ring. Ya en el tercer round, la cosa cambió, apreté el acelerador y me fue como me fue. Allí el entrenador me mando a «talarlo» abajo y eso cambió el combate. Siempre se dice que el boxeador es como el árbol, si se tala de abajo y se toca de arriba, cae, y en esta ocasión se confirmó. Con el correr de los rounds me di cuenta que Caruso no estaba resistiendo el ataque, que estaba fatigado por el palo y eso devino en el KO.

La gente que me va a ver, la que me sigue, la que me conoce, sabe que soy socio del KO y sabía que el título no lo podía ganar de otra forma. Por eso cuando lo tumbé se dio esa expresión de alegría de todo el Palacio, que gritó el triunfo y festejo por la consagración. Estoy contento por mi madre, mis hermanos, el Cerro, todos aquellos que me fueron a ver al Palacio Peñarol y los amantes del boxeo en general. Creo que es un triunfo que el boxeo necesitaba para seguir creciendo y por eso también lo valoro como algo trascendente.

 

– ¿Por qué pelea con las medias del Club Cerro en cada velada?

– Nosotros somos del Cerro de toda la vida y por eso nos conocen mucho y nos van a ver. Hay gente que nos conocen de pequeño que nos vio crecer y que hoy no puede creer que estemos arriba del ring y por eso nos toman cariño también.

 

– ¿Cómo festejó la consagración?

– Fuimos a una parrillada de un amigo a festejar con algunos allegados. Después fui para el Cerro donde me estaba esperando mi familia y nos quedamos conversando del éxito logrado como hasta las seis de la mañana, charlando de toda esa noche de euforia. Al otra día y hasta ahora la gente ha sido increíble conmigo en la calle, felicitándome, saludándome, reconociendo mi labor sobre el ring. Es increíble ver como los gurises, los chiquilines me felicitaban y me decían que esperaban poder boxear en un futuro.

 

– ¿Con los títulos dio por el piso con los que afirmaban que tiene muy baja estatura para llegar a grandes cosas?

– Hay mucha gente que juzga sin saber, como pasa en muchos otros deportes. Te ven cuando estas arriba, pero cuando te inicias no. Cuando yo me levanto a las siete de la mañana para salir a correr nadie te ve. Todo lo que uno quiere en la vida se puede y con esto demostramos que a veces el menos pensado también puede llegar.

 

– ¿Cómo sigue su carrera de ahora en más?

– El promotor argentino Osvaldo Rivero ya puso sus ojos en mi y parece que el próximo 3 de abril tendré una pelea en el mítico Luna Park de Buenos Aires y después volveremos para Uruguay a defender el título OMB latino y más tarde iría a Córdoba a participar en otra velada.

 

– ¿Con la actuación realizada hasta ahora en el boxeo, ha tenido una tranquilidad en lo económico?

– Con estos cinturones abro la posibilidad de poder pelear o realizar una defensa en México o Estados Unidos en corto plazo, donde están los mayores réditos en este aspecto. La plata esta afuera, también en Europa y Japón, por eso la idea es defender el titulo con éxito en estas primeras oportunidades para ver si podemos pegar ese pequeño salto que falta.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje