El libro del Picaflor

Picaflor, ¿ qué información nos va a brindar hoy?

–La historia de hoy es jugosísima. Sinceramente, no tiene desperdicios y desnuda la puja de intereses ocultos que se mueven detrás de cada institución.

 

Cuente, cuente.

–Un jugador de Danubio había sido echado por Gustavo Dalto del plantel de 3ª división porque había tenido una actitud desleal con sus compañeros. Violó la confianza de uno de ellos en especial. El muchacho se encandiló con un par de «pepos» de fútbol que pertenecían a un compañero, los metió en su bolso y se los vendió a otro compañero del plantel, que no sabía su procedencia.

 

¿Y?

— Según la versión que le dieron al Troquílido, cuando el «Rata» Dalto se enteró del robo, llamó al jugador, le dio una cepillada y lo expulsó del plantel. Dijo que con él no trabajaba más porque había violado la unidad, el compañerismo, la lealtad del grupo y por lo tanto no era digno de formar parte de él.

 

La verdad que tenía razón Dalto; ¿no?

–¡Por supuesto! Usted no puede tener a un ladrón, a un cleptómano en un plantel de fútbol. Lo interesante del caso es cómo se descubrió el robo…Un día durante un entrenamiento, Conde, golero actual de Primera División, se percató que un compañero estaba jugando con los zapatos que le habían faltado de su canasto. «¿De dónde sacaste estos zapatos?», habría preguntado Conde.

 

¿Cuál fue la respuesta del «reducidor» ?

–La respuesta fue la lógica «los zapatos son míos, se los compré a fulano de tal». La respuesta de Conde no tardó un segundo: «nooo, estos zapatos son míos. Da vuelta la lengüeta y vas a ver que dice Conde».

 

Siga, siga.

–Cuando el futbolista dio vuelta la lengüeta del zapato se quería morir, estaba inscripto el nombre del golero, confirmándose de esta forma el hurto. Conde le quitó los zapatos al muchacho que los habría adquirido sin saber su procedencia, encaró al ladrón y le pegó unos saques. Conclusión, el técnico Gustavo Dalto lo excluyó del plantel e informó a la Comisión Directiva.

 

Me imagino que la directiva tiene que haber apoyado a Dalto; ¿no?

–No apure caballo flaco en repecho…La decisión de Dalto fue expulsar al jugador del plantel, por razones lógicas, pero la directiva no hizo lugar. Según le comentó un danubiano al Troquílido, que merodea todos los días los entrenamientos y la sede del club, el futbolista ladrón fue reintegrado al plantel porque los padrinos que tiene en el club, presionaron para que se quedara. Le hicieron ver a los dirigentes que había sido un error, el muchacho reconoció el mismo y le perdonaron la vida.

 

¿Quiénes son los padrinos del cleptómano?

–La versión que le dieron al Troquílido es que el jugador fue arrimado al club por el Lito Silva y el Cholo Trueba. Los buenos oficios de estos fueron decisivos para que la directiva dejara sin efecto la decisión del Rata Dalto…Según el informante, «en Danubio con esos padrinos, ningún jugador muere infiel». *

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