El libro del Picaflor
—Picaflor, ¿qué me dice del paquete de Nacional?
–Hay muchos socios e hinchas que cuando se enteren de los términos –números– del paquete les van a recordar a los dirigentes a sus mamás.
—¿Por qué?
–El negocio no es negocio. Sólo le sirve al Grupo Casal. Fíjese que lo más importante para el club era que el empresario le reconociera y le pagara la deuda pendiente que ronda los U$S 600.000 y que no está documentada. Quedó para una conversación futura, dentro de dos semanas, entre el presidente Eduardo Ache y Paco Casal. Lo único que está firme es que el paquete y la compra de Gonzalo «Chori» Castro se hizo por la suma de dinero que Casal ya le había adelantado al dirigente Ricardo Alarcón en España- que él le iba a pagar por el habilidoso delantero.
–Cuente, cuente.
–En primer lugar, para satisfacer el petitorio del técnico Martín Lasarte –la incorporación de Jorge Malaca Martínez– el técnico tuvo que resignarse a que le ampliaran el plantel y le trajeran a tres jugadores más.
Lo de Javier Delgado fue un manotón de ahogado. Lasarte es un caballero, muy respetuoso pero se tuvo que tragar las culebras, al decir del Pepe Mujica.
–El Grupo Casal siempre espera a último momento para meterle los paquetes a los clubes.
–Juega con la necesidad de estos y la poca personalidad de los dirigentes.
La única forma de terminar con la pacodependencia, de romper el monopolio, es no negociar con Casal. Hacerle sentir el rigor. Los clubes podrán pagar las consecuencias en el mediano plazo, pero en el largo, ganarán ellos. Es una cuestión de vida o muerte, pero los dirigentes no lo entienden así y siguen arrodillados al Zar del fútbol uruguayo.
–Una vergüenza nacional.
–Impresentable. Un dirigente de Nacional que se bancó callado la boca, que no se metió en la operación, le comentó al Troquílido que si los del paquete se quedan un año en Nacional y Paco no vende al Chori Castro en un término de 12 meses, una parte importante de lo que el empresario va a pagar por el delantero –en cómodas cuotas mensuales– se la «chuparán» los sueldos de los mismos futbolistas que son de Casal. Por ejemplo, Gonzalo Castro que tenía un sueldo normal para el medio, ahora pasó a ganar U$S 8.000 mensuales ($ 200.000), un salario que no está en relación con la realidad financiera de Nacional ni del fútbol uruguayo. Como ha sido su estilo, Paco Casal paga poco a los clubes por los futbolistas (U$S 1.500.000), los vende muy bien (recuérdese que al Ruso Pérez lo vendió a Francia en U$S 6.500.000) y obliga a que las instituciones le paguen salarios altísimos para el medio, mientras él prepara la cancha para colocarlos en el exterior. Al final Casal se salió con la suya.
–¿Por qué?
–Casal le había advertido al dirigente Ricardo Alarcón que si Nacional no le vendía al Chori Castro, él se lo iba a llevar gratis a fin de año cuando terminara su contrato, como hizo con Bueno, Bizera y el Cebolla Rodríguez. Le ofreció en España U$S 1.500.000 por el delantero, el dirigente le dijo que era poca plata, que por ese monto Nacional no lo vendía y seis meses después terminó quedándose con Castro por la misma guita que, bajo amenaza, les había ofrecido.
–La culpa no la tiene el chancho, Troquílido.
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