El fútbol uruguayo con panorama incambiado
Comenzó la temporada deportiva de algunos clubes del fútbol uruguayo, pero más allá de la actividad concreta de Rocha, Peñarol y Nacional, los engranajes en todas las instituciones se van poniendo en funcionamiento.
Por el momento en cuanto a pases, mucho ruido y pocas nueces.
En lo deportivo se disputó el primer clásico que no dejó gran cosa en lo estrictamente futbolístico, que mostró caras nuevas, algunas de ellas de buena proyección futura, y que sirvió para que Nacional prolongara una paternidad que se extiende a nueve disputas clásicas.
El encuentro mostró en el césped la diferencia institucional actual entre ambas instituciones.
Mientras Nacional con la mira puesta en la Copa Libertadores y el logro del Clausura o alzarse con la tabla anual mostró una dinámica muy similar a la del segundo semestre de 2005, Peñarol debió improvisar una alineación para cumplir con el compromiso.
Mientras para los tricolores fue el arranque del año para una base ya conformada previamente, para los mirasoles fue una verdadera piedra en el zapato.
Lasarte, cuestionado, criticado y jaqueado permanentemente por la sombra de De León, piensa en refuerzos para un plantel consolidado a pesar de la juventud del mismo.
Para Garisto su trabajo con este plantel está en ciernes aún. No sabe cuál será la conformación final del mismo en virtud de que luego de la primera etapa de depuración, en la cual cortó grueso y barrió con gran parte de los pocos referentes que tenía el plantel, habrá que ver quiénes se vinculan al equipo carbonero.
El enfrentamiento de Peñarol con el Grupo Casal parece que no va a quedar circunscripto a la situación vivida en 2005, sino que sus consecuencias alcanzarán a todos aquellos contratistas satélites o afines con dicho grupo empresarial, tal como ya hemos visto en estos días.
Por su parte cuando todos pensamos que en Nacional en año electoral se abrirían desde ya diferentes frentes de conflicto, las conversaciones mantenidas entre Ache y Della Valle parecerían que aquietarán momentáneamente las aguas, y que como ha sucedido durante toda la conducción de Ache «los trapos sucios se seguirán lavando en casa», vaya uno a saber por cuántos días o meses, pero así será.
En relación a las demás entidades, la tesis de Rocha F.C. de cuidar los pesitos que aporte la televisión sin perder la cabeza con locas contrataciones, marca una coherencia de conducción del grupo económico que gestiona al club.
Defensor obtuvo algún refuerzo pero sin perder la perspectiva de que ahora que se consolidaron sus «juveniles» en el primero no los puede, ni debe, taponear.
Un destaque especial tiene la conformación que Danubio viene trazando en relación a su plantel, que lo pondrá con la conducción de Matosas como un gran protagonista.
Otros cuadros continuarán perdiendo independencia, y se beneficiarán de continuar siendo vidrieras para grupos empresariales.
Y todo esto, que no guarda gran diferencia con lo acontecido en los últimos tiempos, puede verse cuestionado en el arranque de la actividad oficial por un conflicto en ciernes entre los clubes y la Mutual de jugadores.
El año 2005 dejó una serie de deserciones de instituciones de la Segunda Profesional a lo largo de la temporada. Más allá de lo que suceda en dicha divisional, el panorama de los clubes de Primera puede seguir igual suerte, y esa condición permanente de penurias de las instituciones demuestra que poco ha cambiado para el fútbol profesional uruguayo para el año que acaba de comenzar. *
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