Ferra campeón en Superturismo, Jesús Alvarez en Turismo Libre
Realmente fue un digno broche de oro lo acontecido el domingo próximo pasado en el autódromo «Víctor Borrat Fabini» de El Pinar, con la disputa de la novena fecha de los Campeonatos Nacionales de Automovilismo en Pista, jornada que marcó el cierre de la actividad para la presente temporada.
En nuestro comentario previo anticipábamos que íbamos a estar frente a un gran espectáculo, con mucho en juego, dada la importancia de las posiciones, porque aún quedaba mucho por definir en todas las categorías.
La Superturismo y la Turismo Libre tenían que coronar a sus monarcas, mientras que en la Fórmula Vee y los Superescarabajos restaban por definirse los vice campeones.
Pero justo en reconocer que nos quedamos cortos con nuestro vaticinio, porque lo vivido en la pista en esta última fecha fue sensacional, con fantásticas carreras y apasionantes definiciones, plenas de ansiedad y emoción, con pilotos que dejaron todo en la pista, con otros que tuvieron que conformarse con «ver desde abajo» del auto la definición y con dos nuevos campeones nacionales (en realidad uno que repite) como Daniel Ferra y Jesús Alvarez que lograron sus respectivas consagraciones en forma casi angustiante. Esta fecha de cierre del torneo pistero tuvo de todo y para todos los gustos, pero hay que resaltar la limpieza y el alto espíritu deportivo que hubo en todo momento, marcando de esta manera un final de fiesta realmente inolvidable, cerrándose un año muy especial, en el cual la definición de los respectivos certámenes de las distintas categorías se produjo de manera diferente, en algunos casos en forma anticipada, como en la Fórmula Vee y en los Superescarabajos y en otros, como lo señalábamos líneas arriba, en la línea de llegada.
Daniel Ferra bi campeón de Superturismo
Antes del inicio de la carrera de Superturismo nadie podía imaginarse cómo iba a producirse la definición de la corona 2005, tal como ocurrió finalmente.
El líder del certamen, Daniel Ferra (Renault Clio), obtenía el mejor tiempo en clasificación y con ello el derecho a partir desde el primer lugar de la grilla, seguido por el VW Gol de Fernando Vaz, el Clio de Ignacio Paullier, el VW Polo de Gonzalo González, el Clio de Guillermo Laguardia, el VW Gol de José L. Peirén y el Clio de Fernando Rama. Ferra contaba entonces con una chance insuperable de quedarse con la corona nacional por segundo año consecutivo.
Largaba primero, su escolta en el certamen partía desde el tercer lugar y el tercero del torneo arrancaba desde la séptima posición. Por si esto fuera poco, para coronarse campeón, a Ferra le alcanzaba con llegar detrás de sus rivales, manejando la diferencia de puntos que tenía al frente del campeonato.
Pero claro, en esta última fecha todos querían despedirse de la mejor manera posible y fue así que la carrera tuvo un ritmo endemoniado desde el comienzo mismo.
Ferra comenzó liderando, pero poco a poco comenzó a ceder posiciones ante el empuje de González, de Laguardia y del propio Paullier.
Y justamente en la maniobra en la cual Paullier supera a Ferra se produce un toque involuntario que provoca la rotura de un elemento de la rueda delantera derecha del Clio de Ferra, dejando al líder del certamen fuera de carrera.
A partir de ese momento comienza a acrecentarse la chance de sus rivales, en especial de Paullier, que, circulando en tercer lugar, parecía encaminarse al título.
Pero este Clio también estaba herido y se vio obligado a ingresar a boxes, retomando luego la carrera pero muy lejos de la punta y ya sin posibilidades de pugnar por la corona. Rama tampoco estaba ubicado en las primeras posiciones, por lo que casi increíblemente la chance de Ferra de ser bi campeón resurgía vigorosamente en mitad de la carrera, por más que tuviera que ver el final desde su box.
Pero la lucha por el liderazgo comenzaba a cobrar un alto precio y eran varios los que iban quedando al costado del circuito.
En un determinado pasaje de la competencia Gonzalo González y Alfredo Mariño (Renault Clio) polarizaban la lucha por la victoria, a la cual se unía el reaparecido Fernando Dacal.
Paulatinamente, desde le medio del pelotón Fernando Rama comenzaba a ascender en la clasificación favorecido por algunos despistes y abandonos.
A medida que transcurrían las últimas vueltas, Rama se acercaba a las primeras posiciones y la incógnita y la expectativa estaban en constante aumento.
Las vueltas finales fueron realmente infartantes.
Mariño que se sale de pista y Rama que queda en segundo lugar con González como líder.
Si Rama ganaba, se consagraba campeón.
Si triunfaba González, la corona quedaba en poder de Ferra.
Pero a pesar de su esfuerzo, Rama no pudo acercarse a Gonzalo González, quien se adjudicó el tercer triunfo del año, mientras que Rama debía conformarse con el segundo escalón del podio y Mariño culminaba tercero, pero luego era penalizado con diez segundos, por lo que caía al quinto lugar.
Javier Pontet se quedó con la tercera posición y Enrique Maglione culminó cuarto.
Digno y brillante final para un gran certamen que volvió a tener a un justo y merecido campeón: Daniel Ferra.
Nuestras felicitaciones para el monarca y también para su eficaz equipos de colaboradores en la persona de su exitoso preparador, Juan Manuel Ponce de León. *
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