Empate acercó a Defensor y Peñarol a la Libertadores
El Parque Central recibió ayer un cotejo con connotaciones particulares, pues algunos lo tomaron como «revancha» de las finales del Campeonato Uruguayo Especial 2005, aquellas en las que Defensor Sporting eligió no presentarse. El encuentro dio comienzo a la vez para ambos equipos a una semana decisiva pues en apenas siete días se define el torneo Apertura con la disputa de tres fechas.
En los tricolores no pudieron actuar Fernando Machado por estar suspendido, Juan Albín y el argentino Cristian Zermatten -ambos lesionados- pero en contrapartida contó con el retorno de Alberto Silva al primer equipo. También volvieron al equipo titular Marcelo Mansilla y Luis Suárez.
Mientras tanto, en los violetas Miguel Amado no pudo superar el problema que afectaba su rodilla, que lo tuvo en duda durante toda la semana.
Al comenzar el partido, Gabriel Alvez inició la sucesión de saludos a ex compañeros cuando se acercó al banco de los fusionados a abrazarse con «El Mago» Alberto Ganeglus (kinesiólogo histórico del club y varias selecciones uruguayas); los abrazos y conversaciones continuarían tras el pitazo final, ya que Julio Rodríguez dejó varios amigos en su pasaje por Nacional, lo que no pareció ser del mismo modo con Alejandro Curbelo y Fernando Fajardo, este último por haber quedado más identificado con Peñarol.
El dato peculiar en cuando a indumentarias lo marcó esta vez el portero albo Jorge Bava, quien decidió combinar los dos equipos que habitualmente usa, luciendo buzo rojo y short azul, cuando generalmente elige vestir todo de un solo color. En otro orden, la mayor curiosidad en el aspecto de los de Punta Carretas tiene que ver con que casi medio equipo titular luce cabellos largos -cuando ya no se utilizan como en otros tiempos-: Fajardo, Ithurralde, Lamas, Semperena y Alvaro González lucieron vinchas en su cabeza o el pelo atado, mientras que la contracara la marca «Maxi» Pereira, que juega totalmente rapado.
Ya en los primeros minutos los hinchas tricolores estaban furiosos con Roberto Silvera, que apareció demasiado «estricto» con algunos futbolistas albos en ocasiones: primero en la distancia de una barrera, luego en la posición del balón en un tiro libre de Méndez y más tarde en la ubicación de Bava en el remate penal. La ira máxima contra el árbitro llegó cuando dejó sin sancionar un penal contra Romero cerca del final, y cuando no mostró cartón amarillo a Lamas, que cometió nueve faltas, varias de ellas bastante fuertes.
Las críticas de la tribuna locataria también tuvieron como protagonistas en la primera parte a Martín Lasarte y Sebastián Vásquez; al técnico le pedían otro planteo y recriminaron cierto planteo conservador, mientras al volante le reclamaron mayor sacrificio. Cuando se retiraba al vestuario, «El Canario» se fue haciendo señas a algunos parcial de que mantuviera la boca cerrada.
La mayoría de los parciales tricolores presentes en el juego se retiraron del escenario lamentando el empate, pues éste no les permitió alcanzar a Rocha en la primera posición del Torneo Apertura, desaprovechando una magnífica oportunidad tras el empate de los celestes ante Miramar en la mañana.
A pesar de no haber conformado a sus parciales, la igualdad llevó a los tricolores a quedarse con la Tabla Anual 2005 ya que ninguno de sus rivales puede alcanzarlos, pero el logro resultó poco festejado pues solamente sirve para clasificar un equipo a la Copa Libertadores 2006, pasaje que Nacional ya obtuvo al quedarse con el Uruguayo Especial.
Sin embargo, para otros equipos la obtención tricolor si adquiere significancia, pues ahora clasificará al certamen continental el segundo de dicha Tabla Anual, que muestra a Defensor Sporting un punto encima de Peñarol peleando esa posición.
En otras palabras, el empate conseguido ayer ante los violetas, aumentó las chances del rival de todas las horas de llegar a la Copa Libertadores, aunque no tanto como si el equipo de Lasarte hubiera ganado.
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