El libro del Picaflor
–Picaflor, ¿qué escándalo va a armar hoy?
-Cállese, escándalo se armó con la historia que relató El Picaflor en la víspera. Los teléfonos no dejaron de sonar durante todo el día. Las repercusiones que tuvo confirma que los lectores del Troquílido se cuentan por miles. Es impresionante como la gente se engancha con las historias.
–¿ Quién lo llamó?
-La segunda llamada del día fue del colega Julio Ríos (CX 30, Tenfield SA) quien se comunicó con la casa del Troquílido, se identificó como «un colega» y le planteó sus inquietudes: » mirá, estoy muy dolido por lo que salió hoy en el Libro del Picaflor. Vos me conocés y sabés bien que siempre he cuidado de ser lo más imparcial posible, objetivo, en los temas que trato. Nunca me embandero con nadie, abro los micrófonos para que se expresen todas las voces y no es cierto que yo esté flechando la cancha a favor de la candidatura del escribano Scaglia. La verdad que me siento dolido porque me estoy comiendo un garrón injustamente y no me lo merezco. Quizás, en otro escenario si hubiera metido la pata, no te hubiera llamado pero esto que te dijeron que no ajusta a la verdad. Es más, Scaglia organizó una fiesta ayer al mediodía y no envié a ningún integrante para cubrir el evento porque consideré que no era un hecho periodístico trascendente.
No tengo ningún compromiso con Scaglia, ni siquiera comercial, porque si escuchas Las Voces del Fútbol te vas a dar cuenta que no pautaron la publicidad en mi espacio. Hacen publicidad en otra radio. Como me estoy comiendo un garrón, te pido que lo aclares», le expresó Julio Ríos al Troquílido. Corresponde aclarar que el colega no tuvo acceso al mensaje de Papes ni sabía de su existencia.
–Usted cumplió con su colega.
-¡Por supuesto! El Picaflor tiene y va a seguir manteniendo diferencias con Julio Ríos, pero nunca pretendió dejarlo mal parado en la historia. Reconoce su talla profesional, el gran éxito radial que tiene, ganado en base a sacrificio y talento. Por lo tanto, no le duelen prendas en reconocer que no hubo una travesura para pasarle alguna factura. La única intención de la historia fue informativa…
–¿Quién más lo llamó?
-Otro de los que llamó fue el involucrado que metió mal el dedo, Wenceslao Papes. Este le aseguró al Troquílido que el mensaje que el quiso dejarle en el celular de Julio Ríos no contenía nada en contra de Pablo Hernández, ni tampoco le agradecía el apoyo del colega a la candidatura del escribano Scaglia. «La única llamada que hice fue el lunes a las 21.50, para desearle suerte a él, al Pato Aguilera, a Enrique Peña, a Jorge Seré, a Fernando Alvez y a Fernando Picún, por el programa que inauguraban ese día en VTV. Llamé a la central del canal, pedí para hablar con Julio Ríos y como me dijeron que no me podía atender, le dejé ese mensaje pensando que era su teléfono.
Es cierto que me equivoqué y dejé el mensaje en otro celular que te puedo dar el número porque lo tengo registrado. No es cierto que le haya dado para atrás a Pablo Hernández y mucho menos que le hubiere agradecido el apoyo a la candidatura de Scaglia.
Llamé a Julio Ríos para desearle suerte a él y a los muchachos por el nuevo programa», aseguró Papes.
–¿Usted no habló de nuevo con su informante que le pasó el dato y le trasmitió las versiones de Ríos y Papes?
-Está en la tapa del libro. El informante, es una persona confiable. Cuando El Picaflor le dio la versión de Wenceslao Papes, este respondió: » que cada uno se haga cargo de sus actos. La llamada telefónica quedó grabada y existió, concluyó el colaborador. Que conste. *
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