Australia está satisfecha con medidas de seguridad
La Federación de Fútbol de Australia (FFA) expresó ayer su satisfacción con las medidas de seguridad garantizadas por la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) para el partido de repesca mundialista ante Uruguay que se jugará en Montevideo.
La entidad informó que la FIFA decidió enviar un observador para el partido del 12 de noviembre en Montevideo, ante las preocupaciones de la federación australiana luego de las amenazas que habrían sufrido en 2001 sus jugadores en el partido de repesca para la Copa del Mundo de 2002. El director ejecutivo de la FFA, John O’Neill, describió la semana pasada los incidentes de 2001 como parte de una «campaña orquestada por elementos bastante indeseables del fútbol de Montevideo, que tenían el objetivo sistemático de molestar a los ‘Socceroos'». Australia pidió que la FIFA interviniera en Montevideo después de aquella experiencia, cuando varios jugadores australianos fueron hostigados y recibieron salivazos a su llegada al aeropuerto.
Después de asumir una ventaja de 1-0 en el partido de ida los australianos perdieron la vuelta por 3-0, garantizando la clasificación de Uruguay a la Copa del Mundo que se disputó en Corea del Sur y Japón. O’Neill dijo que todo parecía estar en orden para el partido de noviembre, aunque el equipo australiano se instalará en Argentina, para desplazarse a Montevideo el día antes del partido.
«Como parte de nuestra filosofía de no dejar piedra sin remover para clasificar a la Copa del Mundo, queremos también garantizar que todas las medidas fueron debidamente adoptadas para ese partido», expresó el dirigente.
Según el dirigente australiano, ha mantenido «reuniones muy positivas con representantes del gobierno australiano y también representantes de Uruguay. Además, la FIFA ha prometido asumir un papel activo, y la Federación Uruguaya de Fútbol ha sido sumamente receptiva y positiva». El partido de vuelta entre Australia y Uruguay se jugará en Sidney el 16 de noviembre. *
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