El libro del Picaflor

–Picaflor, ¿tiene alguna bomba para hoy?

–Cállese, le contaron una historia al Troquílido que es digna del libro de Guinness.

 

–Cuente, cuente.

–La película podría llamarse: «pusiste el huevo en nido ajeno»…

 

–Por favor, no empiece con los misterios y vaya al grano.

–La tecnología es muy útil, facilita la comunicación entre los hombres, pero hay veces en que se deposita tanta confianza en ella que puede conspirar contra los intereses de uno. Por las dudas, tenga mucho cuidado cuando va a dejar un mensaje en un celular porque puede estar poniendo el huevo en nido ajeno y quedar recontrapegado. Mucho más pegado puede quedar si deja en el mensaje grabado su nombre.

 

–¿Qué pasó?

–Un conspicuo integrante del grupo que está trabajando para la Lista 11 del escribano Ricardo Scaglia llamó a un periodista para agradecerle que le estaba dando para adelante a su candidato y le quería agradecer por teléfono los buenos servicios prestados a favor de la causa.

Hete aquí que el votante del escribano Scaglia no tuvo cuidado, metió mal el dedo a la hora de discar y en vez de comunicase con el celular del colega lo hizo con el de otra persona…

 

–No lo puedo creer, hay que ligar mal, ¿eh?

–«Julio, te agradezco el apoyo que le estás dando a Scaglia. Gracias por darle para adelante a él, al Pato (Aguilera) y no a Pablo Hernández. Estamos contigo a muerte», dejó grabado en el celular el militante de la Lista 11.

 

–¿Para qué Julio era el mensaje?

–Para el colega de CX 30 y Tenfield S.A. Julio Ríos.

 

–¿Quién era el remitente del mensaje grabado?

–Don Wenceslao Papes, un manya de toda la vida. Cataldista a muerte, militante de mil batallas políticas en Peñarol que está en contra del damianismo.

Papes, frecuente visitante del vestuario de Peñarol, hincha fanático del Morena goleador, quiso agradecer a Julio Ríos el espacio que le brinda a la difusión de los postulados de la Lista 11 y metió la pata porque se equivocó de celular.

Usted podrá imaginarse que a las pocas horas la historia ya estaba en poder del Troquílido.

Por lo tanto usted tenga mucho cuidado cuando vaya a dejar un mensaje en un celular.

Muchas veces se «abre», se pone goloso y la queda como el gato de Bartolo, mirando pa´ la fiambrera.

 

–Ese mensaje puede tener muchas lecturas, ¿no?

–Por supuesto. Cada uno mira la realidad con el cristal que más le gusta.

No hay dudas de que Papes quiso resaltar el buen trato recibido por el colega a la propuesta del escribano Scaglia en la interna de Peñarol.

Además, agradeció el trato periodístico dado al Pato Aguilera que salió al aire, cuando estaba siendo entrevistado Pablo Hernández.

 

–Perdón Troquílido, ¿usted sabe de quién es el celular en el cual quedó grabado este mensaje?

–Sí señor, pero en este caso, El Picaflor sólo va a decir el pecado y no el pecador…

La próxima vez Papes, meta bien el dedo antes de abrir la boca porque la tecnología presenta estos riesgos. *

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