El fútbol cobró otra víctima juvenil
Un joven jugador de 20 años de edad falleció en la mañana de ayer, en el Hospital de Tacuarembó, como consecuencia de un infarto cerebral, sufrido luego de una semana de agonía, tras sufrir un fuerte traumatismo de cráneo que lo dejó inconsciente en el mismo momento que lo recibió, el domingo anterior cuando defendía a su Club Chaná, en un encuentro por la divisional A de la liga local, ante el club Peñarol. Carlos Fredo, de 20 años, y padre de un pequeño, era atacante del Club Chaná local y en una incidencia de juego fue a buscar una pelota dividida con el golero del club Peñarol, chocando accidentalmente, cayendo al piso inconsciente.
Fue trasladado al hospital de nuestra ciudad, luego de recibir las primeras atenciones del Dr. Silvio Ríos, dirigente de la institución que estaba presente en el estadio en la tarde del domingo 9.
Del Hospital de Artigas, fue derivado a Tacuarembó, para un mejor tratamiento, donde fue intervenido en dos oportunidades, pese a lo cual no lograba evolucionar bien.
En la mañana de ayer, próximo a las 6:30 falleció en el nosocomio tacuaremboense, luego de sufrir un infarto cerebral, y la noticia llenó de congoja a toda la sociedad artiguense, y en especial al espectro deportivo, que decidió suspender toda la actividad del fin de semana en todas las divisionales y divisiones.
Carlitos Fredo, como se lo conocía en el medio, pertenecía a una familia humilde pero muy vinculada al fútbol y la misma recibió la solidaridad del pueblo artiguense, que durante la pasada semana, organizó diversas colectas para ayudar a la familia del juvenil, en los traslados y la estadía en Tacuarembó.
Compartí tu opinión con toda la comunidad