EL NOMBRE DE CARLOS MENA SUENA PARA LA PRESIDENCIA DEL NUEVO COLEGIO DE ARBITROS

El candidato…

Tras la no presentación de Defensor Sporting a jugar las finales del Uruguayo, mucho se habló de cambios a nivel de varios estamentos de la AUF, siendo uno de ellos el Colegio de Arbitros. Cuerpo que estuvo en la boca de todos sobre el final del torneo, a raíz de la designación de varios arbitrajes que resultaron «bajo sospecha», desembocando en la lamentable participación de Gustavo Méndez en el partido Nacional – Rocha, inclinando la balanza en los últimos minutos contra los del Este en una forma vergonzosa.

La posterior expulsión de Méndez de los cuadros referiles por parte del Colegio, no hizo más que atizar la hoguera. Hoy, en medio de los comentarios que aún no cesan ante tal determinación, se abre la interrogante sobre la nueva conformación del Colegio.

Por allí algunos afirman que sería igual número de miembros técnicos que políticos, otros en cambio se apuran en señalar que sólo habría cambios de nombres, pero lo que es un rumor que ha ganado la calle es que en un caso u otro, el «candidato» a ocupar la presidencia del cuerpo sería el actual secretario Carlos Mena, un hombre de extracción danubiana, pero que cuenta con el apoyo incondicional de varios clubes, de «mucho peso» en la vida política de nuestro fútbol.

Mena, de perfil bajo como condición inclaudicable, de pocas palabras para con la prensa pero con una seriedad manifiesta producto de una conducta recta, sostiene que se siente «halagado» ante tal rumor que ha ganado la calle, aunque no «obligado» , e incluso para ir marcando la cancha «por si las moscas» adelantó que «hay muchas cosas que deberían cambiar… tienen que estar muy claras las situaciones. Se tiene que conseguir que se apruebe un nuevo reglamento, que el arbitraje sea más tranquilo, que el ambiente sea el genuino que debe existir, que el fair play impere en el fútbol como impera en todo el mundo menos acá y la parte reglamentaria tiene que estár muy clara.»

 

 

–Por eso es que usted elaboró un nuevo reglamento, porque se entendía que el actual estaba vetusto.

–Vetusto, obsoleto, antiguo y todos los adjetivos con que pudieras catalogarlo, a tal punto que alguna parte se contradice con el reglamento general de la AUF, que está vigente. Tratamos de ‘agiornarlo’ para que el marco jurídico en el que se desenvuelve el Colegio de Arbitros sea firme. En ese sentido las gremiales (de árbitros) están trabajando al respecto basadas en el proyecto que propusimos. La diferencia con lo nuestro es que yo lo hice en base a la integración del Colegio actual y ellos en base a la conformación de un Colegio técnico. Pero básicamente es lo mismo.

 

–Ese reglamento ¿con quién lo elaboró?

–Tuvimos la ayuda en su momento de Juan Kapelán, funcionario que en estos momentos se encuentra en el Museo del Fútbol, pero además contamos con la ayuda invalorable de Matías Vázquez que fue de alguna manera corrector de ese proyecto. Obviamente nadie pude señalar nada con respecto a una persona que hizo tanto por el arbitraje como él.

 

–Hablemos de la posibilidad de que sea elegido como presidente del Colegio de Arbitros, sea la conformación que este tenga de aquí en más.

–No hay nada más allá de los rumores que todos los que estamos en el fútbol conocemos y que por cierto me han hecho llegar sin ser nada oficial. Repito, me halaga que se piense en mi persona pero repito no es algo que me preocupe demasiado, porque sigo actuando de la misma forma que cuando asumí hace un año.

Me había marcado pautas de conducta que aún hoy mantengo, como por ejemplo agilizar la carrera del árbitros, darle el apoyo incondicional a la Escuela de Arbitros, que hacía mucho tiempo que no funcionaba, en el entendido de que en el Colegio no se mejora el arbitraje sino en la Escuela; no realizar declaraciones a la prensa aunque sí brindar toda la información necesaria que deseen porque no escondo absolutamente nada. Y en fin, normas que mantengo y que gracias a ella me he ganado el respeto de colegas y de dirigentes del fútbol.

 

–¿Es consciente de que varias veces el Colegio estuvo bajo sospecha, fundamentalmente con el tema del bolillero?

–Sí, realmente molesta lo que se habla o lo que se ha hablado aún sin saber la realidad. Se habló de que el bolillero no era transparente, se habló de que le pegábamos al bolillero, pero además y para que quede claro es el mismo bolillero que se utiliza para hacer los fixtures en la Asociación. Por lo tanto, todos los clubes lo conocen pero lamentablemente nadie lo dice.

 

–Pero también se dejaron entrever ciertos comentarios por parte de integrantes del propio Colegio.

–Lamentablemente, un compañero de quien tenía un concepto extraordinario, una persona maravillosa como Raúl Giuria, ha dicho cosas que no son ciertas del Colegio y a mí me dolieron mucho esas consideraciones.

Fueron declaraciones equivocadas, porque entiendo que si una persona está bien integrada al Colegio y bien informada puede hacer declaraciones que uno las pueda comprender. Pero si esa persona de veintisiete sesiones falta a trece entonces, creo que no es la más adecuada para realizarlas precisamente. Pero bueno, por eso es adecuado aclarar las cosas pese a que muchas veces se dicen cosas muy sueltos de cuerpo.

 

–Para muchos estar en el Colegio de Arbitros es sentarse en un polvorín. ¿Es tan así?

–Cuando me ofrecieron el cargo en el Colegio me asesoré con mucha gente de mucho valor, con personas que habían estado en el cuerpo, un poco para interiorizarme acerca de cómo funcionaba el mismo. Una vez conocidos los mecanismos entendí que debía asumir a la vez mis propias pautas de conducta y no me aparté jamás de ellas. Pero sabido es que muchas veces es difícil poder satisfacer a todos, por eso parece más complicado de lo que es. Repitoi, si uno mantiene las pautas de conducta establecidas no debe sentirse nervioso jamás.

 

–En los últimos partidos del Uruguayo se lo vio reiteradamente con los árbitros en los vestuarios y obviamente se tejieron comentarios de todo tipo.

–Es a lo que me refería. Si uno entiende que sus normas de conducta son las correctas y está haciendo lo que debe no debe ponerse nervioso. En todo caso los que hablan, deberían cerciorarse, porque lo que dices lo escuché y lo leí en algunos medios.

Quiero ser bien claro en esto. Llegó un momento , -después del clásico- en el cual tomé una resolución porque los árbitros estaban completamente desprotegidos y sin una voz que los protegiera dentro de la parte política. Incluso tuve que sacar cuentas de que Danubio no tenía chances de lograr el campeonato para hacer efectivo lo que pensaba.

Entiendo que el árbitro es un ser humano y hay que protegerlo para que realice un arbitraje justo, que no sea parcial, que sea técnico. Y fue por voluntad propia que lo hice y además quiero aclarar que lo hice siempre desde el teléfono del Colegio para evitar cualquier suspicacia. Además era un momento muy candente y soy consciente de que en ese momento facilité las cosas e inclusive tranquilicé a mucha gente.

 

–Se habló muchas veces de presiones, fundamentalmente la que ejercen los clubes grandes en varios estamentos de nuestro fútbol ¿se visualiza eso dentro del Colegio?

–No, para mí no. Pero siempre tuve la idea de que se debía ser neutral y lamentablemente en los últimos tiempos los delegados de Nacional han hecho declaraciones señalando que Giuria era el representante de ellos… yo pensé que era neutral igual que yo. Yo aquí (al Colegio) vine como neutral y me comporto como tal. Nadie desco
noce en mi caso particular, mi origen danubiano y lo seré hasta el último día de mi vida, pero al ocupar este cargo asumí que era neutral y pensé que todos eran iguales a mí. Entonces si sos neutral es imposible que puedan existir presiones, al menos no lo visualizo de esa forma.

 

–Lo que le ha llevado a discrepar con ciertas pautas de conductas internas con sus pares…

–Sí, creo que las pautas de conducta las tenemos que defender a ultranza porque fue lo que votamos a principio de año. Cuando me quisieron dar vuelta una situación que habíamos votado a principio me paré, me puse firme y no acepté cambiar las reglas de juego establecidas.

 

–¿Se refiere específicamente al sorteo del último clásico?

–Sí, no estaba de acuerdo y nunca estuve de acuerdo con que se reservaran árbitros para determinados partidos, porque nadie puede desconocer que en la consideración de los nueve partidos (de cada fecha) el clásico está como número uno. Sin embargo no podemos quitarle el derecho a los demás clubes a realizar la misma reserva de árbitros. Tienen el mismo derecho los clubes menores que los grandes y ahí me paro de punta en el hecho de considerar a que todos son iguales porque si no no estaría hablando como neutral.

 

–¿La expulsión de Méndez de los cuadros referiles es el inicio de una nueva etapa de «saneamiento» del que tanto se habla a nivel de árbitros?

–Creo que es el momento justo de hincarle el diente a algunos antecedentes que quedaron en el camino y eso es fundamental para la gente que quede dentro del Colegio. Pienso que se ha comenzado con el primer eslabón de una cadena. Hubo cosas graves que no la produjeron ni este ni anterior Colegio sino los mismos árbitros con situaciones como las separaciones, amenazas, declaraciones y algunas cositas que quedaron por el camino y que no quedaron muy claras.

 

–Lo que indica que si es el presidente, por ahí se comienza a marcar la cancha.

–No lo tengo pensado ni lo tengo asumido que sea el presidente. Reitero que me lo han comentado pero no me detuve a pensar si yo estuviera. Yo simplemente digo que mientras esté en el Colegio de Arbitros voy a continuar con mi labor como neutral y además entiendo que hay que tener visión de futuro. Y de eso no me aparto. *

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