El libro del Picaflor

Picaflor, usted debe estar como perro con dos colas; se pudrió todo.

¡Estaba cantado! Tanto va el cántaro al agua que al final…

Creo que después de este escándalo vergonzoso, Méndez no puede arbitrar nunca más, ¿no?

El Picaflor la tiene muy clara desde hace mucho tiempo. Creo que el Consejo Ejecutivo, después de la entrevista promovida por el ministro de Turismo y Deporte, donde éste le trasmitió la inquietud del propio Presidente de la República, está claro que Méndez no puede pisar nunca más una cancha de fútbol para impartir justicia. Los hechos han demostrado que el Troquílido no estaba loco, no era un tema personal, no perseguía ningún otro fin que moralizar al fútbol. La crisis que ha generado Méndez en el fútbol uruguayo, la alarma pública que generó su actuación, no amerita otra cosa que su baja inmediata de los cuadros referiles. La baja debería ser de oficio por parte del Consejo Ejecutivo. Si bien en democracia deben respetarse los procesos jurisdiccionales, este caso no resiste el menor análisis jurídico.

El propio Méndez, debería recapacitar y darse cuenta que el partido del pasado domingo, fue el último de su carrera.

Mire, si Gustavo Méndez sigue en el arbitraje y las autoridades de la AUF lo «bancan», en cualquier momento hay un hecho de sangre en el fútbol. El propio Méndez corre peligro de que un loco lo agarre a la entrada, salida, lo sorprenda dentro de la cancha y lo agreda. Aunque él reclama su inocencia, dice que no es un delincuente para esconderse, es un hombre muy inteligente para darse cuenta que su sola presencia es sinónimo de descrédito para la afición deportiva. Corre el riesgo que un día se equivoque sin ninguna maldad, comete un error humano y lo puedan linchar. Los hinchas de todos los equipos le han perdido el respeto. Fíjese que hasta los propios hinchas de Nacional, se retiraron del Parque Central, el pasado domingo, cantando su nombre y agradeciendo sus fallos ‘…Chau Méndez’, esto no da para más.

Han pasado tres días del partido Nacional-Rocha y sigue dando que hablar.

Lamentable… En todo el mundo, el fútbol uruguayo es noticia de destaque. Esto ha sido obra exclusiva de Gustavo Méndez. Es el único que sostiene que no se equivocó, que no perjudicó a Defensor Sporting con sus fallos de los últimos ocho minutos de partido. No hay peor ciego que el que no quiere ver. Su falta de humildad lo condena aún más, porque demuestra que no tiene autocrítica. Y un hombre que imparte justicia no puede actuar con soberbia…El Picaflor se lo da por firmado, después del domingo, Gustavo Méndez selló su propio certificado de defunción. *

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