El libro del picaflor
–Picaflor, ¿ qué menú nos va a recomendar para esta jornada gélida?
–Un plato rico en calorías, para contrarrestar los efectos del frío.
–Sirva, sirva, que la mesa está servida.
–Las denuncias del Troquílido empezaron a surtir efecto en la Asociación.
–No me diga que esta vez le dieron pelota ¿eh?
–Hace más de dos semanas, en esta misma página, El Picaflor denunció que los árbitros estaban entrenando en condiciones muy precarias en el Complejo Deportivo del Ejército, como consecuencia de que la AUF no estaba pagando el alquiler en forma regular.
–Recuerdo perfectamente la denuncia e incluso agregó que los árbitros tenían problemas para hospedarse en el interior.
–Está con la memoria muy activa. El presidente del Colegio, contador Miguel Navajas, enterado de los problemas, hizo un vuelo rasante por el Complejo del Ejército e in situ, constató todas las denuncias del Troquílido. En las últimas horas, el Ejecutivo resolvió regularizar la situación y adquirió seis calefones que hasta ayer de tarde aún no estaban conectados. Lo que no parece tener solución a la vista es el problema de la red lumínica. Los militares aducen problemas financieros y se niegan a encender las luces para que los árbitros puedan entrenarse. Literalemente, andan al tanteo; no se ven. Se ubican a través de la voz, andan a los tropezones porque la oscuridad de la noche es impresionante.
–Tendrían que darles una vela para que se alumbren; ¿no?
–La idea no es mala pero es lamentable que los árbitros tengan que prepararse en este entorno lleno de limitaciones. Todavía están esperando la ropa que les prometió Figueredo.
–¿La AUF no les ha otorgado la ropa deportiva?
–No señor. Históricamente, la AUF les ha dado la indumentaria deportiva a los árbitros. El año pasado, recibieron el 30% de la ropa que Tenfield SA se había comprometido a través de un convenio con la empresa DalPonte.
Los treinta árbitros que se recibieron este año y empezaron a trabajar, no tienen uniforme. Actúan con ropa particular, se visten como dice el refrán: de cada pueblo un paisano.
Para colmo de males, las gremiales habían alcanzado un preacuerdo con una empresa multinacional pero las Asambleas lo vetaron, porque los jueces se negaron a pagar de su bolsillo parte de la indumentaria. Como puede apreciar, de estos problemas los dirigentes que son tan afectos a las críticas públicas, no dicen nada. Trabajando en este entorno de calamidades, es una falta de respeto exigirle a los árbitros que actúen como si fueran profesionales.
–¿Qué pasó con las sanciones a los árbitros que actuaron en el último clásico ?
–No pasó nada. El informe de los veedores fue aceptable y el Colegio luego de escuchar a Martín Vázquez, Mauro Espinosa, Roque Alvarez y Roberto Silvera, resolvió que no había motivos para suspenderlos. Conclusión, Nacional y Peñarol que vayan a llorar al cuartito. *
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